La envidia sigue a los vivos, y a los muertos el olvido.
Feliz es el hombre que encuentra un amigo generoso.
Despacio al pensar y pronto al ejecutar.
Mojarse el potito.
Para el olvido, el ausente no es más que un muerto viviente.
Cuando hay para carne, es vigilia.
A lo que manda Dios, oreja de liebre.
Alas tenga yo para volar, que no me faltará palomar.
A buen sueño, no hay cama dura.
Hasta los animales se fastidian.
Cuidado, que el diablo es puerco.
Cada uno va a su avío, y yo, al mío.
Amigo de todos, loco con todos
Pan ajeno, caro cuesta.
El viejo quiere más vivir, para más ver y oír.
El hombre que se enoja se derrotará a sí mismo en el combate, lo mismo que en la vida.
No busques la amistad de quienes tienen el alma impura; no busques la compañía de hombres de alma perversa. Asóciate con quienes tienen el alma hermosa y buena.
A ruin, ruin y medio.
El marido y la mujer deben ser como las manos y los ojos: cuando duele la mano, los ojos lloran, y cuando los ojos lloran las manos secan las lágrimas.
La vida es un deber a cumplir
Si amas a alguien, déjalo libre.
Quien va a Castilla y deja Aragón, trae dolor de corazón.
Beatas con devoción, las tocas bajas y el rabo ladrón.
En San Antonio, la vieja tiró el carrete al fuego.
Cada uno es muy libre de hacer de su capa un sayo.
De donde vino el asno vendrá la albarda.
Mal ajeno es ruin consuelo.
Agua de turbión, en una parte pan y en otra non.
Echa bien tus cuentas, para que después no te arrepientas.
Actividad cría prosperidad.
Alábate, Juan, que si no te alabas no te alabarán.
Mire usted qué dicha, perder el asno y hallar la cincha.
La mayor conquista en el carácter de un guerrero es su propio temple.
Siempre que lo desea, la mujer llora y el perro mea.
El que asno se fue a Roma, asno se torna.
Fortuna te dé Dios, talento no.
Cabeza fría, pies calientes y culo corriente, dan larga vida a la gente.
Juramento, juro y miento.
Ortiga me quemó y mastranzo me sanó.
A la mujer y a la burra, cada día una zurra.
En el culo y en la trompeta, solo es aire lo que suena.
La que al andar las ancas menea, bien se del pie que cojea.
De lo hermoso, hermoso es el otoño.
Amor hecho a la fuerza no vale nada
A gran solicitud, gran ingratitud.
Carne en calceta, para quien la meta.
Juez que de la equidad es amigo, ese quiero yo para mi litigio.
Al perro que come brasas ni que le quemen el chipo.
La moza buena, en casa está y afuera suena.
El tiempo todo lo amansa.