Lo de esta vida es prestado, que en un instante lo hemos de dejar como otros lo han dejado.
Mal acierta quien solo el interés se lleva.
Cosa rara, cosa cara.
Un asno cargado de oro sube ligero una montaña.
Quien envidioso vive, desesperado muere.
Si ayer eras Don Nadie y hoy Don Alguien eres, ¿qué más quieres?
Que cada zorro cuide su propia cola.
Del amo y del mulo cuanto más lejos más seguros.
Hacer de necesidad virtud.
Ponle a un perro un nombre sabroso y cómetelo.
Indio con puro, ladrón seguro.
Para la mi santiguada, que de donde vino el asno venga la albarda.
Buena es la costumbre en el bien.
Un hombre bien educado, sabio y valiente es el fin hacia el que tiende la naturaleza
Llora, necio, llora tus perdidas horas.
Iglesia llena antaño, vacía hogaño.
Esto vale lo que un ojo de la cara.
Amigo que no da, y navaja que no corta, si se pierden poco importa.
Tripa llena, ni bien huye ni bien pelea.
Burros o coces, arrieros a palos y a voces.
Amor sin celos, no lo dan los cielos.
El amor es una ratonera; entra el ratón, cuando quiere, pero no saldrá cuando quiera.
A quien miedo han, lo suyo le dan.
Conviene más, ser tenido, que resultar exprimido.
El que asno nace, asno se queda.
Oficio que no sustenta tu vida, dale despedida.
Del agua mansa se asombra el perro.
Muerto que no hace ruido, mayores son las súas penas.
Todo lo que somos es el resultado de lo que hemos pensado; está fundado en nuestros pensamientos y está hecho de nuestros pensamientos.
Partidarios: gente amiga de llenar bolsa y barriga.
Pan de ayer carne de hoy y vino de antaño, salud para todo el año.
Enójate pero no pegues.
El buey manso mató al amo.
Muerte no venga que achaques no tenga.
El diablo abre la puerta, y el vicio la mantiene abierta.
Las furias de Celestino, no me importan un comino.
El cura de la aldea, por él venga lo que desea: que mucha gente se muera.
Lluvia y sol, bautizo de zorro.
Pan de hoy, carne de ayer y vino de antaño y vivirás sano.
A buen señor, buena demanda.
Pan y vino andan camino, que no mozo garrido.
No coma cuento coma carne.
Donde reina la ilusión, ciega la pasión.
Es virtud el trabajar, como también el guardar.
Cuando soplan vientos de cambio, algunos constryen muros, otros molinos.
El joven para obrar y el viejo para aconsejar.
Amigo, amigo, llamalé conocido, y va bien servido.
A un asno, bastale una albarda.
Mantener en vista el conjunto y tomar los trabajos diarios en las manos.
A enemigo que huye, puente de plata.