Mal habiendo y bien esperando, morirme he triste y no sé cuando.
Compañía de dos, compañía de Dios.
La gente se arregla todos los días el cabello, ¿por qué no el corazón?.
¡Ojo alerta con la moza y con la puerta!.
Si tienes mucho, da tus bienes; si tienes poco, da tu corazón.
Buenas palabras y buenos modos dan gusto a todos.
Quien no arde en llamas no inflama
Enero mes torrendero.
Con lo que Sancho sana, Domingo adolece.
Come santos, caga diablos.
Juventud con hambre quisiera yo, y vejez con hartura no.
Sé constante en tu corazón; haz firme tu pecho; gobierna no solo con tu lengua. Si la lengua del hombre fuese el timonel de una embarcación, el Dios sería su capitán.
Trabaja junto para el beneficio de toda la humanidad.
Si las paredes hablaran.
Viendo al payaso, soltando la risa.
En los ojos y en la frente se lee lo que el hombre siente.
Gaviota hacia tierra, marinero a la mierda.
Quien está presente sigue viviendo; quien se ausenta lo tienen por muerto.
Las grandes obras de las instituciones las sueñan los santos locos, las realizan los luchadores natos, las aprovechan los felices cuerdos y las critican los inútiles crónicos.
Esta vida es un fandango, y el que no la baila es chango.
Al bobo, múdale el juego.
Al demonio y a la mujer nunca les falta quehacer.
Mientras el cuerdo duda, el loco emprende y termina la aventura.
Boi que remoe, nada lle doe Buey que rumia, nada le duele.
Todos: mozos, viejos, reyes y pastores estamos sujetos a sentir amores.
Aprovecha el tiempo, que vale cielo.
Vive de forma que no hagas daño a nadie, he aquí la aspiración suprema
Deja que el buey mee que descansa.
El hipo, en el niño para vivir, en el viejo para morir.
Dedica una parte de tus esfuerzos al bien común.
A gran prisa, gran vagar.
Palabras blandas te pondrán en andas.
Rostro, del fuego; piernas, del río; y del pecho aparta el frío.
Fue por lana el avispado, pero volvió trasquilado.
Bromas y chascarrillos para los amiguillos.
Ante la duda, abstente.
Tus pies te llevarán allí donde esté tu corazón.
La carne triste, no la quiere ni Cristo
Palabra que retienes dentro de tí, es tu esclava; la que se te escapa, es tu señora.
Boca de verdades, cien enemistades.
A amor y fortuna, resistencia ninguna.
Somos lo que hacemos, sobretodo lo que hacemos para cambiar lo que somos.
Llorar (el gato) la muerte del ratón.
Un ochavo poco vale; pero sin él no hay real.
Algo es algo, dijo, al ver un hueso el galgo.
Tras cada pregón, azote.
Pa' chulo yo y pa' puta mi mujer.
Los ojos se han hecho para ver, las manos para tocar.
A la vuelta de la esquina, ¡adiós al amigo!
No dejes que tus recuerdos pesen más que tus esperanzas.