Refranes viejos, recortes del evangelio.
En Abril, huye de la cocina; más no te quites la anguarina.
El enano ve gigantes por todas partes.
El cuando y el pero es la herencia de los tontos.
Una lechuza, bienestar donde se posa y malestar donde canta.
Cuando Marzo marcea, la vieja en el "jogarín" se mea.
Labrador que siembra a la vera, Ventura será si el pan a la troje llega.
De las ciencias y las artes, solo es enemigo el ignorante.
Cantando se van las penas.
Entre la verde y la madura, el hambre ayuda.
Al calvo pelón como al niño cagón.
Fuiste doncella y viniste parida.
Hijos crecidos, trabajos llovidos. Hijos casados, trabajos doblados.
Ser el último orejón del tarro.
No ofende quien quiere sino quien puede.
Por unos pierden otros.
Donde mores no enamores.
Planta eucaliptos para ti, piñeiros para os fillos e carballos para os netos. Planta eucaliptos para ti, pinos para tus hijos y robles para tus nietos.
Solo no da traspiés el que no tiene pies.
No confundas, jinete, el galopar del caballo con los latidos de tu propio corazón.
Al mal torero, hasta los cuernos le molestan.
En Mayo lodo, espigas en Agosto.
Ni ruin hidalgo, ni ruin galgo, ni ruin letrado.
El que tenga hacienda, que la atienda o que la venda.
Hombre casado, burro domado.
Ira de dos que se aman, en abrazos para.
Las caras nos vemos, más los corazones no.
Trabajo hecho de paso, ayuda en más de un caso.
La muerte se lleva igual al párvulo que al viejo.
La verdad sale en boca de los niños.
Para comer y cagar, solo hace falta empezar.
Chiquita, pero matona.
Un coloño bien atao, evita dos mandaos.
Cada casa es un caso.
Donde otro mete el pico, mete tú el hocico.
De sabios es variar de opinión.
Desde los tiempos de Adán, unos calientan el horno y otros se comen el pan.
La Justicia y la muerte igualan a todos los vivientes.
Ave que vuela, a la cazuela.
El que come aprisa, come mal.
Borriquillo moruno, vivo cual ninguno.
Ajo y vino puro, y luego verás quien es cada uno.
Hacer más daños que un mico en un pesebre.
De lo vedado, un solo bocado.
A buey viejo, cencerro nuevo.
No hay mejor reloj ni campana, que comer cuando da la gana.
El buen gallo, en todo gallinero canta.
La mujer es gente en la letrina.
Dan darán, dicen las campanas.
La gente mala se muere de vejez.