A carne mala, buena salsa.
Quien hijo cría, oro cría.
Para el gusto se hicieron los colores.
No es bueno huir en zancos.
Enfermo que come y caga no tiene nada
Dichosos mis bienes, que remedian mis males.
No ojos que lloran, sino manos que laboran hacen falta para remediar males.
Nadie, ladrando a la luna, alcanza amor ni fortuna.
Mucho tilín tilín y nada de paleta.
De buenos y de mejores a mi hija vengan demandadores.
Naipes, mujeres y vino, mal camino.
Oír, ver y callar, para en paz estar.
La sardina y el huevo a dedo.
De aire colado y de fraile colorado, guárdeme Dios.
Lleva la burra la carga, más no la sobrecarga.
Un candado para la bolsa y dos para la boca.
Llevar y traer, de todo ha de haber.
Dios no da alas a las culebras; porque volando pican.
A buen bosque vas por leña.
De tal colmena tal enjambre.
Riese el diablo cuando el hambriento da al harto.
En todas partes se cuecen habas.
Cuando se muere el gallo, la gallina a cualquier pollo se arrima.
Haber muchos cocos por pelar.
Bien convida, quien prestó bebe.
Te pido hojas y me traes ramas.
Cómo será la laguna, que el chancho la cruza al trote.
Llevar más palos que el burro de un yesero.
Los valientes sufren poco, los cobardes mucho.
Boca que mucho se abre, o por sueño o por hambre.
Viva y deje vivir, por favor, no moleste.
Más duro que rulo de estatua.
Aunque ande sin cincha, también relincha.
Asno de gran asnedad, quien pregunta a una mujer su edad.
Los amigos se eligen, pero no los hermanos.
Los cántaros que más suenan son aquellos que están vacíos.
El zorro cree que todo el mundo come pollo como él.
Fruto vedado el más deseado.
Más ablanda el dinero que palabras de caballero.
Variante: Buen amigo y compañero, pero sin tocar el dinero.
Las cosas lo que parecen.
Hay que saber tantas cosas como el ano de la gallina.
Hombre narigudo, ingenio agudo.
Riquezas con sobresaltos, miserias las llamo.
Después del crepúsculo, los gusanos de luz piensan: ¡nosotros hemos iluminado el mundo!.
A la col, tocino; y al tocino, vino.
Vaca ladrona no olvida el portillo.
Pajarico que escucha el reclamo, escucha su daño.
El niño llorón y la china que lo pellizca.
Faena que tu bolsillo llena, buena faena.