Guárdame de aquel en quien tengo puesta mi confianza, que de quien desconfío, me guardaré solo.
Para todo perdido, algo agarrado.
Campo florido, campo perdido.
Hombre chico, pensamientos grandes.
Amistad entre desiguales, uno es señor y el otro el servidor.
Mal se honra hombre con lo ajeno.
Los ojos se han hecho para ver, las manos para tocar.
Hay algo más en ello que un arenque vacío
Algo es el queso, pues se da por beso.
Tal hora el corazón brama, aunque la lengua calla.
Lo que la mujer no hace por amor, lo hace por despecho.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
Árboles y hombres, por su fruto se conocen.
Desee bien, sea bueno.
Amo recorrer las praderas. Entonces me siento libre y soy feliz. Si tuviéramos que vivir en casas, palideceríamos y moriríamos.
A la mesa y a la cama, a su hora honrada.
Bien te quiero, bien te quiero, mas no te doy mi dinero.
Tú que querías y yo que tenía ganas, sucedió lo que el diablo deseaba.
Juez que de la equidad es amigo, ese quiero yo para mi litigio.
Para vos me peo y para otro me afeito.
Donde manda el amo se ata la burra.
Toda flor quiere ser fruto.
Los novios son como los mozos, se van unos y vienen otros.
El matrimonio es como el flamboyán, empieza con flores y termina con vainas.
La casa es chica, pero el corazón es grande.
Al buen amanecer no te lo dejes perder.
Salud para mí, trabajo para mi marido.
Buen moro, o mierda u oro.
Lo que obtener no puedo, es lo que más deseo.
Si quieres agrandar los campos de la felicidad, comienza por nivelar tu corazón.
Lo prometido es deuda.
Aburrimiento y nervios son contagiosos
Buen amigo es el dinero.
Alegrías y pesares, te vendrán sin que los buscares.
Cada día tiene su refrán y su afán.
Habla directamente al corazón.
Pasar amargura por ganar hermosura.
Arriba, siempre arriba, hasta las estrellas
No hables en falso de un hombre; no separes el corazón de tu lengua.
El corazón es un guía que los pies siguen
La adulación es como la sombra no nos hace ni más grande ni más pequeño.
Uno nunca sabe lo que tiene hasta que lo pierde.
De juergas, pendencias y amores, todos somos autores.
El corazón nunca es engañador.
Amistad de carne y vino no vale un comino.
Amigo serás, pero a comer a tu casa.
Nunca te metas con una más jodia que tu; porque se joden los dos.
La intención es lo que vale.
De dineros y bondad o, calidad, quita siempre la mitad.
Me importa un bledo.