Al perro y al niño donde le den cariño.
Tratar (uno) a los demás tal como lo tratan.
Dios aflige a los que bien quiere.
Por amor a la rosa se soportan las espinas
Aviniente y crudo, que así lo quiere el cornudo.
Yantar aquí es un encanto, si tomas "duelos y quebrantos".
Al loco y al toro, dale corro.
En carnaval todo pasa, hasta los novios a las casas.
Coces de garañón, para la yegua cariños son.
Vida sin amigo, muerte sin testigo.
Con el favor no te conocerás, sin él no te conocerán.
Un viejo amigo es una eterna novedad
La palabra hablada escrita perece; la palabra escrita perdura.
Alegría y tristeza muerte acarrean.
No hay atajo sin trabajo, ni rodeo sin deseo.
No confundas, jinete, el galopar del caballo con los latidos de tu propio corazón.
Aquella que la alza una vez, la alza siempre.
Quien en presencia te teme, en ausencia te perjudica
Solo hay una forma de ser felices a través del corazón, y es no tenerlo
Abad, judío y madona, jamás perdonan.
Amistad pasajera nunca es verdadera.
Mal que me quieren mis comadres porque les digo las verdades; bien que me quieren mis.
El tiempo es oro, la salud tesoro.
Quien muerte ajena desea, la suya se le acerca.
Siempre que puedas, mantente cerca de los que tienen buena suerte.
La vista de un amigo, refresca como el rocío de la mañana.
Cuanto más primo, más me arrimo.
Cuando la miseria entra por la puerta, el amor sale por la ventana.
Al desagradecido, desprecio y olvido.
Los hombre dispuestos a prometer, están dispuestos a olvidar.
A quien vela, todo se le revela.
Arrimar uno el ascua a su sardina.
No hay alegría sin aburrimiento
La felicidad es como el dulce de azúcar, cuando se quiere, se hace.
Con el cabello y con el mal marido, cuanto se hace por ellos es perdido.
Perdona el error, pero no lo olvides.
Quedar como novia de pueblo (vestida y alborotada).
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
Todo tiene un fin.
Casa con una sola puerta, el amo alerta.
No es amistad la que siempre pide y nunca da.
Novia para siempre, mujer para nunca.
No hay alegría sin aflicción.
Vísteme despacio que estoy de afán.
Matrimonio repentino, muchacho cincomesino.
El matrimonio es el único error que no debemos dejar de cometer.
Donde muera una ilusión, siempre nace una esperanza.
No dejes que tus recuerdos pesen más que tus esperanzas.
Irase lo apetecido, y quedará lo aborrecido.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.