Amistades que del vino se hacen, al dormir la mona se deshacen.
Al amigo no apurarlo ni cansarlo.
El amigo ausente, como si fuese presente. Has de estimarlo y tenerlo en memoria.
Favor publicado, favor deshonrado.
El amor devuelve a los viejos sabios a la infancia
A quien te quiere bien, en la cara se le ve.
El corazón de un niño: espera lo que desea.
Amigo sin dinero, eso quiero; que dinero sin amigo, a veces no vale un higo.
Cuando te des un beso con tu novia, nunca lo hagas en el balcon porque dicen que el amor es ciego pero los vecinos no.
Hay que hacer de tripas corazones.
Haz todo lo que puedas, lo demás déjaselo al destino.
Se sincero y honesto siempre.
De gran corazón; el sufrir y de gran seso, el oír.
El corazón en Dios y la mano donde se pueda.
Panal de miel las palabras amables, dulzura para el alma y medicina para el cuerpo.
A bien obrar, bien pagar.
Bailar sin son, o es gran fuerza o es gran afición.
Araña de día, carta o alegría.
Dar caramelo.
El dinero procura amigos, pero no aquellos que desearías.
Nobleza, obliga; y agradecimiento liga.
Mucho ofrecer y poco dar, xuntos suelen andar.
Una alegría compartida se transforma en doble alegría; una pena compartida, en media pena.
La fortuna, a los necios ama y a los sabios desama.
Se amigo de ti mismo y lo serán los demás.
Buen caballo, buena espada y buena mujer, ¿qué más has de apetecer?.
Somos lo que hacemos, sobretodo lo que hacemos para cambiar lo que somos.
Mal ajeno, no cura mi duelo.
Cuentas claras, amistades largas.
El amigo verdadero ni contra tu honra ni contra tu dinero.
La que da beso da d'eso.
El corazón es fiel, el entendimiento no lo es.
Lo escaso es siempre lo más bello.
Juntársele a alguien el cielo con la tierra.
Cada día trae su propio afán.
A buen santo te encomiendas.
Alegría que es fuerza que se pierda, ¿qué importa que no venga?.
Deudas tengamos, pero amigos seamos.
Todo lo que me gusta es pecado o engorda.
Condición de buen amigo, condición de buen vino.
Estar armado hasta los dientes
Sabe agradecer la honra a quien te la hace y dona.
Repartamos así: para ti la Justicia y el favor para mí.
Hay una gran fuerza escondida en una dulce orden.
Te perdono el mal que me haces nomás por lo bien que me caes.
Más merezco; pero contigo me conformo.
Dando dando, palomita volando.
Es cierto que no te quiero tanto como cuando eramos novios, pero es que a mi nunca me han gustado las mujeres casadas.
Despacito y buena letra, el hacer las cosas bien importa más que el hacerlas.
Tenga yo salud, y dinero quien lo quisiere.