El tono afectuoso cautiva el oido.
Madre, casadme, aunque sea con un fraile.
El cuidado y la diligencia atraen la suerte.
Hogar, llama, bodas y bodas, sueños de todas.
El hombre que ama la violencia morirá violentamente
Amigo, no de mí, sino de lo mío, lléveselo el río.
Vive y deja vivir.
Lo más tierno en este mundo, domina y vence a lo más duro.
Cuando todo ha pasado, solo la verdad y el honor permanecen.
La mujer hace el amor cuando quiere y el hombre cuando puede.
Los amantes de Teruel, tonta ella y tonto él.
Boca ancha, corazón estrecho.
El corazón de un niño: espera lo que desea.
Es mejor compadecer que ser compadecidos
Goza de la alegría que evita que los amigos se avergüencen el uno del otro la mañana siguiente
Amigo que no da pan y cuchillo que no corta, aunque se pierda no importa.
La lujuria nunca duerme.
Para amigos, todos; para enemigos, uno solo.
Lleva con ánimo igual lo que es bien y lo que es mal.
Ni por vicio ni por fornicio, sino para su santo servicio.
Vivir juntado es igual que casado.
La sinceridad viene del alma y se lee en el rostro de los sencillos
No hay sábado sin sol, ni mocita sin amor, ni viejo sin dolor.
El matrimonio es un lazo que soca el demonio.
La mujer buena, leal y con decoro, es un tesoro.
Razón y cuenta, amistad sustenta.
A la moza, con el mozo, y al mozo con el bozo.
El odio no disminuye con el odio. El odio disminuye con el amor.
El placer y la alegría del hombre radica en aplastar al rebelde y conquistar al enemigo, en arrancarlo de raíz, y tomar de él todo lo que tiene
Hay que mantener firme y custodiado nuestro corazón, si se deja ir puede perder la cabeza
Bondad con hermosura, poco dura.
Ni de malva buen vencejo, ni de estiércol buen olor, ni de puta buen amor.
A buena fe y sin mal engaño, para mi quiero el provecho y para ti el daño.
Nadie quiera de lo ajeno más de lo que quisiera el dueño.
Joya en una fea, la adorna pero no la hermosea.
La felicidad no reside en las cosas sino en el hombre
Cuernos que no ves, corazón que no siente.
Las palabras se las lleva el viento, lo escrito permanece.
Llevar adarga para viivir vida larga.
Madre, casarme quiero, que ya llegó el candelero.
La ignorancia es madre de la admiración.
Quién más te quiere, te hará llorar.
Amigo bueno, solo Dios del cielo.
En el amor y la guerra, todo hueco es trinchera.
Dame aficionado al juego y yo te daré borracho y mujeriego.
Palabra que retienes dentro de tí, es tu esclava; la que se te escapa, es tu señora.
Sé dueño de quien no te ama y esclavo de quien te ama
Envidia, ni tenerla ni temerla.
Tarea que agrada, presto se acaba.
Casarse bajo el palo de la escoba