El aburrimiento es el mejor enfermero
El que regala, no vende; pero sorprende.
Baila Antón según le hacen el son.
Querer a quien no me quiere, mal haya quien tal hiciere.
El benévolo ve benevolencia; el sabio ve sabiduría.
Quien milagros busca, con el diablo se topa.
Cosechas de ajos y melones, cosechas de ilusiones.
Al hombre por el verbo y al toro por el cuerno.
La vida es un misterio, desvelalo.
Quien tiene boca, no diga a otro sopla.
Si en verano soy cigarra, y de Septiembre a Mayo hormiga, no te apures madre mía, que ha de irme bien la vida.
Aprende a escuchar y sonríe al hablar si quieres agradar.
Escucha lo que ellos dicen de otros, y sabrás lo que ellos dicen de ti.
El amor de lejos, es para los pendejos.
Ir del coro al caño y del caño al coro.
Aprendo mientras vivo.
Hasta la reina, necesita de su vecina.
Amor nunca dice basta.
El amor da al necio osadía y entendimiento.
Gachas de almorta, el estómago confortan.
A días claros, oscuros nublados.
Cómicos y abogados, lo mismo hacen de moros que de cristianos.
Donde la puerta te abren, honra te hacen.
Buenas razones cautivan los corazones.
Valiente es el que se bate contra dos enemigos pero lo es más quien hace el amor con los bolsillos vacíos
Consejo de padre, guárdelo el hijo con siete llaves.
Chico catorceño, come como grande y trabaja como pequeño.
Del agua mansa te guarda; que la brava hace su ruido y pasa.
El muerto a la sepultura y el vivo a la travesura.
Para morir siempre es muy pronto, para amar nunca es tarde.
Lo que siembras cosechas.
El aspecto orgulloso aleja los corazones, pero la cortesía los gana.
Cada casa es un mundo, y cada cabeza una alcancía.
Siempre es bueno tener palenque donde rascarse.
Antes de iniciar la labor de cambiar el mundo, da tres vueltas por tu propia casa.
En reuniones, el grosero, se destaca de primero.
De lo que ganes, nunca te ufanes; y de lo que pierdes, ni lo recuerdes.
Por San Mateo, tanto veo como no veo.
¿Qué hemos de hacer?. Descansar y tornar a beber.
Palabras melosas, siempre engañosas.
De chica candela, grande hoguera.
Al aprendiz sin pelo, jodelo.
Pronto pasan al olvido los muertos y los idos.
Dios creó el tiempo, pero el hombre creó la prisa.
Llenar el tarro.
Lo que la loba hace, al lobo le place.
Quien tiene tienda que la atienda.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
Para que unos vayan delante, otros deben ir detrás.
La fortuna es veleta, nunca se está quieta.