Lo que la loba hace, al lobo le place.
Agua en Marzo, hierbazo.
Más feliz vive y sin prisa, quien no tiene ni camisa.
La fortuna es veleta, nunca se está quieta.
Hay que estar afuera, para ver lo de adentro.
Dios tarda, pero no olvida.
Cada cual hable de aquello que sabe, y de lo demás que calle.
Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?
A quien mucho tememos, muerto le queremos.
Ni higos sin vino, ni pucheros sin tocino.
Si prestas, o pierdes el dinero o ganas un enemigo.
Tal para cual, Pedro para Juan.
Si vives en mi corazón, viviras gratis.
Los experimentos, en casa y con gaseosa.
O Corte o cortijo.
Amor, tos y humo no se pueden esconder
El dormir es el hermano menor de la muerte.
Mañana de niebla, tarde de paseo.
Del niño el beso, del viejo el consejo.
Para una vez que maté un perro, "Mataperros "me pusieron.
La mujer rogada y la olla reposada.
No me gusta el chisme pero me entretiene.
Tres hijas y una madre, cuatro diablos para el padre.
Buena, joven, rica y bella, ¿dónde estella?.
Un tonto engaña a cientos si le dan lugar y tiempo.
Al que le gusta el chicharron, con ver el coche suspira.
No hay viudita sin duelo, ni triste in consuelo.
El que va a la bodega por beber se le cuenta y el que no bebe, bobo va y bobo viene.
Igual me da estar arriba que abajo, si soy el que trabajo.
¿De que vas, Santo Tomas?
Un hombre de respeto debe ser reservado, reflexivo y valiente en la batalla; todos (los hombres) deben mantener el buen humor hasta que el fin les llegue.
Una mano a la otra lava, y las dos, a la cara.
Una tormenta de arena pasa; las estrellas permanecen.
Casa en plaza, los quicios tienen de plata.
Mucha flor en primavera, buen Otoño nos espera.
La buena lectura, alivia la tristura.
Abril, aguas mil y todas caben en un barril.
El cuervo es el paria de las aves; y el asno, el paria de los cuadrúpedos, y el hombre, el paria de los parias, puesto que desprecia a sus semejantes.
En casa del pobre, reventar antes que sobre.
No te fíes de quien de ti desconfíe.
Hermosura en puta y fuerza en el badajo.
El que muda de amo, muda de hado.
El vivo se embriaga; y el pendejo paga.
Tres sacos son necesarios para tratar con un abogado: un saco de papeles, un saco de paciencia y un saco de dinero.
En cada casa, un solo amo.
Solterón y cuarentón, ¡que suerte tienes ladrón!
Asno, juez y nuez, a golpes dan sus frutos.
Conviene más, ser tenido, que resultar exprimido.
Febrero el corto, el pan de todos.
La liebre a la carrera y la mujer a la espera.