Las suegras son como las yucas, buenas pero enterradas.
Toda alegría está destinada al que tiene el corazón contento: para quien lleva siempre sombrero el cielo está lleno de sombra
Joven intrépido no deja memoria.
Detrás de un hombre capaz hay siempre otro hombre capaz.
Cenas, y penas, y Madalenas, y soles, matan a los hombres.
Puro sombrerito de Esquipulas, lleno de mier...
Hombre de cojón prieto, no teme aprieto.
En casa del mezquino, más manda la mujer que el marido.
Del bueno se abusa y al malo se le atusa.
Panojal que embarba, garojo que desgrana.
Boda y mortaja, del cielo baja.
El ojo del amante descubre una diosa en su amada
La libertad vale más que el oro
El movimiento se demuestra andando.
Guardado está lo que guarda Dios; pero lo demás, no.
Al que se casa una vez, dan corona de paciencia; y al que dos, capirote de demencia.
Me gustaría hacer todo lo que hizo el muerto, menos morirme.
Siembra buenas obras, y cogerás frutos de sobra.
De dos males, elige el menor.
Agarrando aunque sea fallo.
El amor y la luna se parecen: menguan cuando no crecen.
Desde los tiempos de Adán, unos calientan el horno y otros se comen el pan.
Charlando y andando, sin sentir se va caminado.
Muchos pocos quieren los que no son locos.
Al tomar mujer un viejo, o tocan a muerto o a cuerno.
No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.
Magra olla y gordo testamento.
Olvidado y nunca sabido, viene a ser lo mismo.
Es viejo, pero no pendejo.
Por oír misa y dar cebada no se pierde jornada.
Mas caliente que axila de esquilador de ovejas.
Lo que abunda no daña.
Ora como si todo dependiera de Dios; pero trabaja como si todo dependiera del hombre.
Dios, cuando hizo el tiempo, lo hizo de sobra.
Llegar al humo de las velas.
El caballo viejo conoce bien el camino.
Dos hijas y una madre, tres demonios para un padre.
Prefiero burro que me cargue y no caballo que me tumbe.
Rincón por rincón, Alcañiz en Aragón.
Si una puerta se cierra, otra se abre.
De arriero a arriero no pasa dinero.
Mal ganado es de guardar doncellas y mozas para casar.
A creer se va a la iglesia.
Pan, vino y carne, crían buena sangre.
De Segovia, ni el aire ni la novia.
De todos es la huerta que no tiene cerca ni puerta.
El que no coge consejeros no llega a viejo.
Boca que mucho se abre, o por sueño o por hambre.
Diste la mano y te agarraron el pie.
Más vale guerra abierta que paz fingida.