Al que Cristo se la de, San Pedro se la bendiga.
Llegó el momento de la verdad.
Escarmentar en cabeza ajena es lección barata y buena.
Le dan la mano, y se coge el codo.
Lo que en los libros no está, la vida te enseñará.
El oro hace poderoso pero no dichoso.
Caballo manso, tira a malo; mujer coqueta tira a puta; hombre bueno tira a pendejo.
El que se fue a Barranco perdió su banco!
En la prueba está la solución. Si Dios te da limones, haz limonada.
Por el amor del caballero, besa la dama al caballero.
Frente al amor y la muerte no sirve de nada ser fuerte
Los besos son como las cerezas: uno lleva a otro
Donde no hay viejo, no hay buen consejo.
Cuando uno no quiere, dos no barajan.
De lo que más te salga al paso, no hagas caso.
Vida que es una mierda poco importa que se pierda.
Más vale mala suerte y buena muerte que buena suerte y mala muerte.
Cuando se trate de damas, no te vayas por las ramas.
Justicia humana claudica, pero mi Dios sí la aplica.
Quien se casa viejo, o pierde la honra o pierde el pellejo.
Zorra que duerme, en lo flaca se le parece.
La miseria pronto alcanza, a quien despacito avanza.
Lección dormida, lección aprendida.
El que no habla, no yerre.
Caída, casamiento y catarro, tres ces que mandan al viejo a mascar barro.
Honra la cabeza cana, y honrado serás mañana.
Si quieres participar de la olla ajena, que la tuya no tenga tapadera.
Suprema Justicia, suprema injusticia,.
Oveja cornuda y vaca barriguda, no la trueques por ninguna.
Domingo sucio, semana puerca.
Lo que de noche se hace a la mañana aparece.
Al hierro el orín y la envidia al ruin.
En casa del jabonero, el que no cae resbala.
El camino de la boca, nadie lo equivoca.
Firma papel y te encadenarás a él.
Come santos, caga diablos.
Bofetón amagado, nunca bien dado.
A nadie le amarga un dulce.
Casa sin fuego, cuerpo sin alma.
Mejor es un hombre cuya charla permanece en su vientre, que el que la prefiere de manera injuriosa.
A buen salvo está el que repica.
Tiran más dos tetas, que los bueyes de dos carretas.
Zapato que aprieta, no me peta.
Una canción tan selecta que solo muy poca gente puede participar en el coro.
Si cuidas tus centavos, tus millones se cuidarán solos.
Que con su pan se lo coman.
A quien te da el capón, dale la pierna y el talón.
El corazón en Dios y la mano donde se pueda.
Para San Antón, busca la perdiz al perdigón.
Ni en pelea de perros te he visto