Achaque el viernes por comer carne.
Como canta el abad responde el monaguillo.
Quien espera salud en muerte ajena, su propia vida condena.
Cuando el camino es corto, hasta los burros llegan.
En mi casa, yo me soy rey y yo me soy Papa.
La mentira busca el rincón.
El corazón conoce la amargura del alma.
Carta cortés, cada dos renglones, mentiras tres.
Caballo ajeno, ni come ni se cansa.
El que vive de ilusiones muere de desengaños.
El que tiene buba, ése la estruja.
Tú que coges el berro, guárdate del anapelo.
Me picaron las abejas pero me comí el panal.
Más vale aprender de viejo que morir necio.
El que ama, teme.
¡A tomar por culo la bicicleta! (Antes de cumplir los 14 ibas en bici, después te pasabas al Vespino, y con 18, al 600. Era más comodo).
Con un carro y un borrico, el hombre se hace rico.
Acogí al ratón en mi agujero y tornóseme heredero.
En la casa que no hay de comer, todos lloran y saben porqué.
Quien roba una vez, roba diez.
No hay mano que pueda para el tiempo
No es pobre el que poco tiene, sino el que quiere.
Es tan buey el buey, que hasta la yunta lame.
Cuídate de los lobos con piel de cordero.
Bocado de pan, rajilla de queso y a la bota un beso, hasta la cena te tendrán en peso.
Si quieres miel no des puntapiés a la colmena.
De Gumiel, ni ella ni él; y si es de Izán, ni aún el pan.
Nadie querría para sí.
Cada uno en su negocio sabe más que el otro.
Bueno es pan duro, cuando es seguro.
Sabiduría probada, no dársele a uno para nada.
El que nada no se ahoga.
Vieja gallina, hace un caldo cosa fina.
A bestia comedora, piedras en la cebada.
Agua, en jarro; y vino, en cántaro.
No basta con que yo triunfe. Los demás deben fracasar
Gratis, hasta las puñaladas.
Como suena a copla, tu me la soplas.
Lo que se gana con el culo vase como el humo.
Quien no oye consejo no llega a viejo.
Caballero en buen caballo; en ruin, ni bueno ni malo.
Beber, para comer; y aún eso, sin exceso.
Más quiero huevos hoy que mañana pollos.
Santo Tomás, una y no más.
Fui a casa de mi vecina y avergoncéme; volví a la mía y remediéme.
La tierra que me sé, por madre la he.
Un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar.
Lo único que aumenta cuando lo das a otros es el amor.
A veces un veneno, para sacar otro es bueno.
El mozo perezoso, por no dar un paso da ocho.