Que sabe de amores, el que nunca se ha casado.
En San Antonio todo puerco es bueno.
Ni perro sin pulgas, ni pueblo sin putas.
De todo hay en la viña del Señor [uvas, pámpanos y agraz].
El que calla, otorga.
Quien lee y escribe no pide pan.
El corazón del justo, piensa para responder.
Como poroto de la chaucha.
Los sordos no oyen, pero componen.
Hacer castillos en el aire.
Clérigo viajero, ni mísero, ni misero.
A su tiempo maduran las brevas.
Cuando hay para carne, es vigilia.
A buen año y malo, molinero u hortelano.
En lugar ventoso, tiempo sin reposo.
No estará muy triste, quien de rojo viste.
Dineros en manga, tanto vino como agua.
Dinero de suegro, dinero de pleito.
Cuando al soldado le hablan de usted, o lo han jodido o lo quieren joder.
A borrico desconocido, no le toques la oreja.
A gordo mendigo pocos dan zatico.
Más vale comer pan con amor, que pollo con dolor.
La mejor bendición mejor para que haya una buena cosecha es una calabaza lleno de sudor.
Es que los dos cojeamos del mismo pie.
Bromas pesadas nunca sean dadas.
De sabios es el poco afirmar y el mucho dudar.
Si tu vecino te gana a arar, tú gánale a escardar.
Los ojos se han hecho para ver, las manos para tocar.
El que a hierro mata , a hierro muere.
Dios da barbas, al que no tiene quijada.
Para mi cualquier petate es colchon.
Cada cual conoce el trote de su caballo.
El melón por la mañana, oro; por la tarde, plata; por la noche, mata.
Al bueno por amor y al malo por temor.
Fango que se mueve, a demonios hiede.
El que fía o promete, en deudas se mete.
Más querría un dinero que ser artero.
O se tira de la cuerda para todos, o para ninguno.
Tan bueno es mi gato que no caza ratones.
Más perdido que Adán el día de la madre.
Naipes, mujeres y vino, sacan al hombre de tino y lo llevan por el mal camino.
Buen corazón vence mala andanza.
Quien con toros anda, a torear aprende.
A mala lluvia, buen paraguas.
Cuando se cierra una puerta, otra se abre.
Si quieres que te siga el perro dale pan
Matad el hambre, y no deis lugar que la hartura os mate.
Entre col y col, lechuga.
Cuando guían los ciegos, ¡ay de los que van tras ellos!.
Calavera no chilla. (El que disfruta la noche no se debe quejar que tenga sueño)