Más maestra es la adversidad que la prosperidad.
Es mejor el amo temido que el despreciado.
A buena hora pidió el rey gachas.
Arrojar un ladrillo para incitar a los demás a enseñar sus jades.
Para alcanzar, porfiar.
Antes de hablar, pensar.
El olor de la agena fama, al envidioso atafaga.
Vive de tal suerte, que ni te encante la vida ni te espante la muerte.
Comer fruta, hablar puta, leer carta, bien se puede hacer en la plaza.
Bolsa que mucho clama, pronto se acaba.
En enero, cada oveja con su cordero.
No des a guardar el fiambre, a quien vive muerto de hambre.
Es mejor callar que con tontos hablar.
Un indio menos, una tortilla mas.
Buena olla y mal testamento.
Muy bien conoce la rama, el mico que la encarama.
Da órdenes, no hagas más y nadie se moverá.
Arca abierta al ladrón espera.
Si quieres ver a tu marido gordito, después de la sopa dale un traguito.
Adonde no te llaman, no vayas.
En el verdadero amor es el alma la que abraza al cuerpo
Nadie ponga al fuego su olla vacía esperando que el vecino se la llene de carne.
La buena hija dos veces viene a casa.
Mi marido es tamborilero; Dios me lo dio y así lo quiero.
Ser el último orejón del tarro.
Mano de santo cura como por encanto.
¡A darle que es mole de olla!
El mejor tuero para Mayo lo quiero y el mejor costal para San Juan.
Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces.
Como el espigar es el allegar.
El que espera desespera.
Donde no hay, por demás es el buscar.
Nosotros, perros de casa, hemos matado a la liebre, dice el perro faldero.
Quién quisiere vivir sano, coma poco y cene temprano.
Abranla piojos, que ai les va el peine.
Donde mengua el trigo, abundan los cerdos
Dos no riñen si uno no quiere.
De aquella me deje Dios comer, que en Mayo deja los pollos y comienza a poner.
Hay que tomar el toro por las astas.
Es virtud el trabajar, como también el guardar.
Sana sana potito de rana si no sana altiro sanará mañana
Quien más sabe, mayores dudas tiene.
Comprar al pobre, vender al rico.
Hambre y frío entregan al hombre a su enemigo.
No comer por haber comido, es bienvenido.
El mal trago pasarlo pronto.
Al hombre aguado, mirarle de lado.
De higos a brevas, larga las lleva.
Estos son polvos de aquellos lodos.
Quiero ver si como ronca duerme.