Los políticos son como los perros, solo entienden a periodicazos.
Oigamos, pero no creamos hasta que lo veamos.
Día que pasa, día que no, día perdido.
Lo quiere como la mula a la carreta.
La lengua queda y los ojos listos.
Al cielo nadie va con ojos secos.
De día beata, de noche gata.
Quien por malos caminos anda, malos abrojos halla.
Cosa mal guardada, de ladrones bien robada.
De esperanzas vive el hombre, pero muere de desilusiones.
Lleva en todo un ten con ten y todo te saldrá bien.
Digan lo que digan los pelos del culo abrigan.
Unos saben lo que hacen y otros hacen lo que saben.
La paciencia es la llave del paraíso.
Sal derramada, quimera armada.
Con dinero baila el perro.
Explique, no complique.
A los locos se les da la razón.
Tira en pleno Nilo al hombre afortunado, que volverá a salir con un pez en la boca.
El arenque cuelga de sus propias agallas
Por gustos o pareceres, no discutas ni te alteres.
De la mujer el primer consejo, que el segundo no lo quiero.
El que fía, o pierde o porfía.
El que con cojos anda se llama bastón.
Cada uno habla como quien es.
Del que más ayudas, recibirás las puyas.
Agua beba quien vino no tenga.
Más vale ruin asno que estar sin él.
Más doblado que carpa de camión.
Con putas y bretones pocas razones.
Haya marido, aunque sea de grano mijo.
El chisme agrada, pero el chismoso enfada.
Qué satisfacción estar enamorado
Uva a uva llenaba la vieja la cuba.
A los largos sentimientos, largas consecuencias.
Tabaco, vino y mujer, echan al hombre a perder.
El que presta, a pedir se atiene.
No te creas caballero porque te llamen don Dinero.
Pan y vino y carne quitan el hambre.
De esto que nada cuesta, llenemos la cesta.
Dicen que casar casar, yo también me casaría si la vida de casados fuera como el primer día.
Estoy como la tamalera, que me va más, que me va mal; pero como del tamal.
Piensa que vengo de arriar jutes con pistola
Casaca mata Carita, Carita mata Casaca y Dinero mata Casaca y Carita.
A hombre recién levantado, ni le propongas negocios ni le pidas un prestado.
A los bienes y a los males, la muerte los hace iguales.
El que da, no debe volver a acordarse, pero el que recibe, nunca debe olvidar.
La sardina y la golondrina, al calor de la ceniza.
Hay que llevar dos sacos, uno para llevar y otro para recibir.
A la vejez, cuernos de pez.