Más vale algo que nada.
Lo que con el ojo veo, con el dedo señalo.
Variante: En caso de duda, que sea yo la viuda.
Escatimar y dar a putas.
O llueve o apedrea, o nuestra moza se mea.
Aceitunas, una o dos, y si tomas muchas, válgame Dios.
Obra acabada, maestro al pozo.
Casa de padre, viña de abuelo y olivar de bisabuelo.
Predico, predico, y yo soy el más borrico.
Espero que os haya gustado mucho esta recopilación de Proverbios budistas. Muchas gracias por vuestra atención.
La conciencia vale por cien testigos.
El que asierre yarumos, que aguante las hormigas.
Agrandado como alpargata de pichi.
El oro se prueba con el fuego; la mujer, con el oro; y el hombre, con la mujer.
Un hombre bien educado, sabio y valiente es el fin hacia el que tiende la naturaleza
De Dios viene el bien, y de las abejas la miel.
De casta le viene al galgo.
A quien feo ama, bonito le parece.
La curiosidad anda en busca de novedad.
¿Quién con una luz se pierde?
Dios nos dé lo necesario, que ser rico es un calvario.
Tener el juego trancado.
Solo tres tipos de personas dicen la verdad: los niños, los locos y los borrachos
De lejos llegaran, y de casa nos echaran.
Entre una mujer hacendosa y hacendada, la primera más me agrada.
Date prisa, pero no corras.
La buena uva hace buena pasa.
Loca está la oveja que se confiesa con el lobo
Salud y alegría belleza cría, atavío y afeite cuesta dinero y miente.
Amor y aborrecimiento no quitan conocimiento.
Bolsillo vacío, trapo le digo.
Siempre friegan los platos los mentecatos.
Cuando el guardián juega a los naipes, ¿qué harán los frailes?.
Más vale tener que dar, que tener que mendigar.
Cuando viene el bien, mételo en tu casa.
Hasta el final nadie es dichoso.
El que hace bien a los demás se beneficia a sí mismo.
A burra nueva, cincha amarilla.
Fraile descalzo se pone las botas de los demás.
Cada día es maestro del anterior y discípulo del siguiente.
Grano a grano, hincha la gallina el papo.
La memoria de los justos es una bendición, pero la fama de los malvados será pasto de los gusanos.
Niebla en la Montaña, labrador a tu cabaña.
A la vejez aladares de pez.
Hasta el más capón se los hecha al hombro.
Decir y hacer pocas veces juntos se ven.
El que de joven corre, de viejo trota.
Despacio y buena letra, dice el maestro en la escuela.
La petición es cálida, el agradecimiento es frío.