Si quieres buena fama, no te halle el sol en la cama.
Dios le da maíz a quien no tiene gallinas.
Quien lee despacito, comprende el escrito.
El amor y el buñuelo han de comerse en caliente.
Le brindó el borracho fino; pero la muerte no bebe vino; el avaro con su tesoro, pero la muerte no quiere oro; el borracho y el avariento fenecieron en un momento.
Donde hay duda hay libertad.
Los esposos descuidados echan a perder la casa.
Saca, pero pon, y siempre habrá en el bolsón.
Tienes en casa al muerto y vas a llorar el ajeno.
Moza que mucho va a la fuente, anda en bocas de la gente.
Boca cerrada y ojo abierto, no hizo jamás un desconcierto.
El ladrón en la horca y el santo en el altar para bien estar.
Al alzar de los manteles, haremos cuentas y pagaredes.
Nadie busca a otros en el horno si no ha estado allí él mismo
¡Qué sabrá un gorrino cuando es fiesta!.
Quien se acerca al bermellón enrojece, quien se acerca a la tinta ennegrece.
Mal duerme quien penas tiene.
Caballo de regalo, tenlo por bueno aunque sea malo.
El tono afectuoso cautiva el oido.
Por San Lucas, a Alcalá putas.
Cuando te den, da.
Leche y vino, veneno fino.
En lo ajeno, reina la desgracia.
Refran viejo, nunca miente.
Barba hundida, hermosura cumplida.
Todo en la vida tiene su medida.
Novia para siempre, mujer para nunca.
Más vale mala suerte que muerte: la muerte no tiene remedio; la mala suerte la cambia el tiempo.
El que está en la aceña, muele; que el otro va y viene.
Boda, en igualdad, hasta en la edad.
A juventud ociosa, vejez trabajosa.
Ni musa sin jarra, ni enamorado sin guitarra.
Libros, caminos y días dan al hombre sabiduría.
Caridad y amor no quieren tambor.
Mucho ruido y pozas nueces.
Quien se enamora sin dinero y se sulfura sin poder es un infeliz
Juventud, calor y brío; vejez, tembladera y frío.
De Gumiel de Izán, ni hombres ni pan.
Primero es Dios que todos los santos.
Una palabra deja caer una casa.
Maneja tu negocio; no dejes que él te maneje a ti.
De los nublados sale el sol y de las tormentas, la bonanza.
Decir es de charlatanes; hacer es de hombres formales.
En Febrero mete obrero, que pan te comerá, pero buen trabajo te hará.
Mi secreto, en mi pecho.
Bella o fea que sea, no la tengas jamás en compañía.
Al buen sordo, pedo gordo.
Esposa hermosa te obliga a montar guardia
Yantar tarde y cenar cedo, sacan la merienda de en medio.
Hombre viejo no necesita consejo.