A padre avaro, hijo pródigo.
Campo abandonado, fuego proclamado.
Abril, aguas mil y todas caben en un barril.
Dos capitanes hunden el barco.
A tal amo tal criado.
El amor y la luna se parecen: menguan cuando no crecen.
Marzo marzuelo, un día malo y otro bueno.
Más vale tarde que nunca.
Cuatro cosas hay que nunca vuelven más: una bala disparada, una palabra hablada, un tiempo pasado y una ocasión desaprovechada.
Al bueno por amor y al malo por temor.
Ama el sol, el que tiene sombra
Una buena mañana hace buena la jornada.
Roja barba y mal color, debajo del cielo no le hay peor.
Solo triunfa en la lucha por la vida aquél que tiene la paciencia en sus buenos propósitos e intenciones.
El corazón que ama es siempre joven.
Si se ama una cosa y se la ve con los ojos del corazón, se olvidará su fealdad
Joven madrugador, viejo trasnochador.
Duerme, Juan, y yace, que tu asno pace.
Ranas que cantan, el agua cerca; si no del cielo, de la tierra.
Las letras del estudioso; las riquezas, del solícito; el mandar del presuntuoso; y el cielo del devoto.
Abril, Abriluco, el mes del cuco.
Alba roja , vela moja.
La hora más obscura es justo antes del amanecer.
Jamás olvidó el que bien amó.
Mala mañana, niebla sobre la escarcha.
Buena, por ventura; mala, por natura.
Marzo marceador, de noche llueve y de día hace sol.
Agua de mañana, o mucha o nada.
O llueve o apedrea, o nuestra moza se mea.
Alegrías secretas, candela muerta.
Al mal tiempo, buena cara.
El oro luce, y la virtud reluce.
Marzo airoso, Abril lluvioso sacan a Mayo florido y hermoso.
Bendito y alabado; que amanezco vestido y calzado.
El mejor espejo es un ojo amigo.
Hay tres cosas que no se pueden ocultar: el humo, el amor y un camellero con su camello por el desierto.
Leal El amigo, al bien y al mal se para.
Madura apenas la mora, y el mirlo se la devora.
Amor viejo, ni te olvido ni te dejo.
Al buen, regalo; al malo, palo.
Amor de puta y fuego de aulagas si presto se enciende, presto se apaga.
De tal árbol tal madera.
Franqueza, la del gallo; que convida a veinte gallinas con un grano.
Hombre entrado en días, las pasiones frías.
Estar armado hasta los dientes
Justo peca en arca abierta.
Cielo aborregado, suelo mojado.
De casa que amanece a mediodía, guárdenos Dios y Santa María.
Amor que no es osado, amor poco estimado.
A palabras vanas, ruido de campanas.