En arca abierta, el justo peca.
Modesto obsequio que encierra gran afecto.
Solo triunfa en la lucha por la vida aquél que tiene la paciencia en sus buenos propósitos e intenciones.
Se fue su corazón , está sumergido en su pensamiento.
Amor de asno, coz y bocado.
A gran prisa, gran vagar.
Quien adama a la doncella, el alma trae en pena.
Por fin lo comprende mi corazón: escucho un canto, contemplo una flor: ¡Ojalá no se marchiten!
Buen moro, o mierda u oro.
Ajo hervido, ajo perdido.
Lo mío, mío; y lo tuyo, de entrambos.
Hacer una cosa en un avemaría.
Del árbol del silencio pende el fruto de la seguridad.
Al amo listo y avisado, nunca lo engaña el criado.
Afanar y no ganar, doy al diablo tal afanar.
A buen amigo buen abrigo.
Una buena palabra alegra, una mala hiere.
Aunque uno esté dormido, no deja de amanecer.
Saber más que Merlín.
A la hembra desamorada, a la adelfa le sepa el agua.
El mejor espejo es un ojo amigo.
El momento elegido por el azar vale siempre más que el momento elegido por nosotros mismos.
Arreboles de la tarde, a la mañana sol hace.
Donde va el mar, que vayan las arenas.
Lo que se hace de noche sale de día.
Hombre bermejos, ni de cerca ni de lejos.
Si tienes mucho, da tus bienes; si tienes poco, da tu corazón.
Haz la noche, noche y el día, día y vivirás con alegría.
Castiga a los que te envidian haciéndoles el bien.
Palabra que retienes dentro de tí, es tu esclava; la que se te escapa, es tu señora.
Por San Andrés, todo el tiempo noche es.
Amanecerá y veremos.
Amorosos juramentos, se los lleva el viento.
Hay ojos que de legañas se enamoran.
Un benefactor es el que me hace bien, incluso aunque haga mal a todo el mundo.
Las palabras y las cerezas, unas asen de otras.
Al bien, deprisa, y al mal, de vagar, te hagas de llegar.
A tal amo tal criado.
¡Qué bella flor el laurel rosa! y ¡qué amargo es el laurel rosa!.
La paciencia es un árbol de raíz amarga pero de frutos muy dulces.
Sapos cantando, buen tiempo barruntando.
Manos calientes y corazón frío, amor perdido.
Al bueno por amor y al malo por temor.
Amigo y de fiel empeño; es el perro con su dueño.
Al mal tiempo, buena cara.
Amar no es solamente querer, es sobre todo comprender.
A refajo verde, ribete encarnado.
Buen corazón vence mala andanza.
Por el interés te quiero Andrés.
De chicos es el temer y de grandes el atrever.