Abogadito nuevo, perdido el pleito.
Quien guarda su puridad, excusa mucho mal.
Cuando la intempladez llama, fiebre amenaza.
Albarcas, borona y mujer, cerca de casa están bien.
Quien del alacran esta picado, de la sombra se espanta.
La fortuna al temeroso desprecia y al osado ayuda.
Más vale el humo de mi casa que el fuego de la ajena.
Asno con hambre, cardos come.
El melón y la mujer, malos son de conocer.
El hombre acucioso y fuerte. no confía Solo en la suerte.
Cuando hay frutas en la huerta, hay amigos en la puerta.
Puta arrepentida, del Carmen vestida.
Ladrón de casa, todo lo arrasa.
No maldigas la oscuridad, enciende la vela.
Quien de valor hace alarde, tiene mucho de cobarde.
Amor loco, yo por vos, y vos por otro.
Para uno que madruga otro que no duerme.
Ser el último orejón del tarro.
Ten tu arca bien cerrada, y la llave ben garda.
Agua, como buey; y el vino, como rey.
Indio comido, puesto al camino.
Voluntad tiene a los tronchos quien abraza al hortelano.
El amor está oculto como el fuego en la piedra.
A beber y a tragar, que el mundo se ha de acabar.
Alábate, asno, que te crece el rabo.
Dale al diablo lo que es suyo: lujuria, envidia y orgullo.
Zanja tu cuestión por albedrío de buen varón.
Marido muerto, otro al puesto.
Amigos y relojes de sol, sin nubes sí, con nubes no.
Ofrecer mucho, especie es de negar.
Canten calandrias o les apachurro el nido.
La pasión y el odio son hijos de bebidas que embiagan.
Busca y hallarás; guarda y tendrás.
Un hombre no vaga lejos de donde se está asando su maíz.
La zagala y el garzón, para en uno son.
El asno del gitano, en viendo el palo alarga el paso.
El fraile, la horca en el aire.
El buen mosto sale al rostro.
Dar santo y bueno, pero del pan del ajeno.
Mi casa, mi mesa, y mi mujer, todo mi mundo es.
Como flores hermosas, con color, pero sin aroma, son las dulces palabras para el que no obra de acuerdo con ellas.
Todo lo bueno o es pecado o engordaTodo lo que brilla no es oro
En las cosas del corazón, no manda uno, mandan dos.
A buen salvo está el que repica.
Pato, ganso y ansarón, tres cosas son, y una son: cochino, puerco y lechón.
Cual el año, tal el jarro.
Alabanza propia, mentira clara.
Cuando hay un sitio en el corazón, lo hay en la casa.
Quien guarda el manjar que tiene, se le va, o se le reviene.
Cuida bien a tu amigo y no menosprecies a tu enemigo.