Joven intrépido no deja memoria.
A burlas, burlas agudas.
Julio, triguero, Septiembre, uvero.
A gato viejo, rata tierna.
Noviembre caliente, mayo helado.
El buen hombre vale más que las grandes riquezas.
Más discurre un enamorado que cien abogados.
El que tarda en dar lo que promete, de lo prometido se arrepiente.
El que más madrugo, un talego se encontró.
El joven para obrar y el viejo para aconsejar.
Moza que anda mucho por lo oscuro, si no ha pecado es porque no pudo.
Guarda mozo, y hallarás viejo.
Cantó al alba la perdiz, más le valiera morir.
Freídle un huevo, que dos merece.
Mejor el demonio que te hace progresar, que el ángel que te amenaza.
Al nopal solo se le arriman cuando tiene tunas
La zarza da el fruto espinando y el ruin llorando.
Ojo por ojo, diente por diente.
Cuando el ama no está en casa, las ollas están sin asa.
Mientras el cuerdo duda, el loco emprende y termina la aventura.
La cabra come el césped allí donde se ata.
Con quien es cara de dos haces, ni guerras ni paces.
Gato que mucho se lava, anuncia agua.
Coge las flores del buen tiempo; que pronto llegara tu invierno.
Figa verdal y moza de hostal, palpando se madura.
Más obrar que hablar.
Añorar el pasado es correr tras el viento.
Ve tu camino para no tropezar.
Rucio rodado, antes muerto que cansado.
El que da, no debe volver a acordarse, pero el que recibe, nunca debe olvidar.
Quien casa con mujer bella, de su honra se descasa.
Casada te veo; otro mal no te deseo.
Donde muera una ilusión, siempre nace una esperanza.
El joven armado y el viejo arrugado.
Del mal que el hombre teme, de ése casi siempre muere.
El enamorado que no es pulido, luego es aborrecido.
Recorre a menudo la senda que lleva al huerto de tu amigo, no sea que la maleza te impida ver el camino.
Cuando bebas agua, recuerda la fuente.
Al malo, lo mejora el palo.
Para San Antón, busca la perdiz al perdigón.
Hasta los animales cuidan sus crías.
Roma, acuerdos y locos doma.
Dar del pan y del palo, para hacer buen hijo del malo.
El caracol donde nace, pace.
Todo tiene su precio, pero hay precios que no merece la pena pagar.
A buen año y malo, molinero u hortelano.
La belleza passa, la sabiduría permanece.
A árbol caído, todo son piedras.
Abril, deja las viñas dormir.
Bien vengáis, con tal que algo traigáis; y mal, si algo os queréis llevar.