Acójome a Dios que vale más que vos.
Un hombre tiene la edad de la mujer a la que ama.
A caracoles picantes, vino abundante.
Más ordinario que un sapo en un acuario.
El sol sale para justos y pecadores.
Jodido pero contento.
Amores de lejos no son parejos.
Quien tiene arte va por todas partes.
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
Cuando la vieja se alegra, de su boda se acuerda.
Por San Andrés el vino nuevo, añejo es.
Pájaros de otoño, gordos como tordos.
Un simple roce de mangas es el inicio del amor
El cobarde vive, el valiente muere.
El que no aprende a sus años, sufre amargos desengaños.
El que guarda siempre encuentra.
El flojo y el mendigo, caminan dos veces el mismo camino.
Pan de mi alforja, como el no me falte, todo me sobra.
Lleno de pasión, vacío de razón.
No penetres demasiado hondo en el corazón de un amigo, no fuese caso que encontrases en él el egoísmo.
Harto ayuna quien mal come.
Más vale pájaro en mano que ciento volando.
Aguja, sastre y dedal, os darán por medio real.
Para el mal peón, no hay buen azadón.
Casa de tierra, caballo de hierba, amigo de verba, todo es mierda.
El plato de la mesa ajena se antoja más que el propio.
El amor es como la luna, cuando no crece es que mengua.
Alegría que es fuerza que se pierda, ¿qué importa que no venga?.
Hacer de un camino, dos mandados.
Amor, opinión y fortuna corren la tuna.
Al asno a palos y a la mujer a regalos.
Anda despacio si quieres llegar lejos.
Cacera y pesquera, a la vejez piojera.
Donde hay celos hay amor, donde hay viejos hay dolor.
Existe también una felicidad que atemoriza al corazón
Hacia ti acusas cuando murmuras.
Un hombre bien educado, sabio y valiente es el fin hacia el que tiende la naturaleza
Un vaso de vino añejo da alegría, fuerza y buen consejo.
El amor es atrevido más que la ignorancia.
Otros tiempos, otros modos.
La cascara guarda el palo.
Cuando me despierte me llamas.
Vino, amigo y aceite, cuanto más antiguo más ferviente.
Al potro y al niño, con cariño.
O Cesar, o mierda.
Amor no mira linaje, ni fe, ni pleito, ni homenaje.
En casa del hortelano, siempre es más gordo el marrano.
La abeja de todas las flores se aprovecha.
Joven que nada duerme y viejo que siempre duerme, cercana tienen la muerte.
Febrerillo loco, un día peor que otro.