Tarde en casar y malcasar, son a la par.
Riñas de enamorados, amores doblados.
Deja que el buey mee que descansa.
Yerra, y no poco, el que discute con un loco.
La oscuridad reina a los pies del faro.
Cada casa es un mundo, y cada cabeza una alcancía.
La zagala y el garzón, para en uno son.
Al gorrino y al melón, calor.
Dar una fría y otra caliente.
El mal que se vaya y el bien se nos venga.
Novia llorosa, sonriente esposa, novia sonriente, llorosa esposa.
Quien más ama más gasta; quien mucho acumula mucho pierde
Cuando en casa engorda la moza, y al cuerpo el bazo, y al rey la bolsa, mal anda la cosa.
Ni puta seas, y hagas las semejas.
Quien da no debe acordarse; quien recibe no debe olvidar nunca
El amor muere de mal ausencia.
El más fuerte teme a la muerte.
Todo cojo le echa la culpa al empedrado
Fuese mi madre, puta sea quien más hilare.
Hoy por ti, mañana por mí
Madre boba tuviste si al mes no reíste.
Cuando una desgracia amaga, otras vienen a la zaga.
Mujer de lengua certa, mujer refranes.
Asno que entra en dehesa ajena, volverá cargado de caleña.
Padre arriero, hijo caballero, nieto pordiosero.
De desagradecidos está el infierno henchido.
Eso es como pedirle peras al olmo.
Nada tiene al que nada le basta.
Para bien estar, mucho hay que andar.
Un momento es más valioso que miles de piezas de oro.
Galga salida, a liebre parida.
Ojos que bien se quieren, desde lejos se saludan.
Olla chica hace la bolsa grande.
Cada ratón tiene su nido y cada mujer su abrigo.
El perro de buena raza hasta la muerte caza.
El viejo quiere más vivir, para más ver y oír.
Caminante, no hay camino, se hace camino al andar.
Quien tiene en el corazón el amor por una mujer, no tiene tiempo de odiar
Da Dios el frío conforme al vestido.
Dios me dé contienda con quien me entienda.
Donde hay cariño, allí va el niño.
Al que bien come y mejor bebe, la muerte no se le atreve.
El que va a la romería, se arrepiente todo el día.
Hijos y mujer añaden menester.
Más grande que el apetito, el ojo que mide el frito.
A bien se llega quien bien se aconseja.
Más vale ser desconfiado, que amanecer engañado.
Disfruta cada momento porque la vida es corta.
Más vale remiendo feo que agujero hermoso.
Bautizar es dar nombre, menos al vino que se lo quita.