A quien feo ama, bonito le parece.
Poco a poco hila la vieja el copo.
Una pena quita a otra pena.
En luengo camino y en cama angosta se conoce a los amigos.
El árbol más fuerte y frondoso vive de lo que tiene debajo.
Novia para siempre, mujer para nunca.
La gente se arregla todos los días el cabello, ¿por qué no el corazón?.
Buena madera, buen oficial espera.
Conseguir una mujer bella es fácil, pero conservarla es difícil
Quien desparte lleva la peor parte.
Casa hecha y mujer por hacer.
Del lobo un pelo.
Trabaja junto para el beneficio de toda la humanidad.
Al rey muerto rey puesto.
Le vale mucho más al cuerdo la regla, que al necio la renta.
Paciencia y barajar.
No busques por amigo al rico ni al noble, sino al bueno, aunque sea pobre.
Mejor una palabra que serene a quien la escucha que mil versos absurdos.
De señora a señora, empanadas y no ollas.
Hace la misma falta aquí que los perros en misa.
Cosechas de ajos y melones, cosechas de ilusiones.
Dios sabe lo que hace.
Nadie debe avergonzarse de preguntar lo que no sabe.
Mejor ser criado en buena casa que amo en mala.
El oro entra por todas las puertas, excepto las del cielo.
El infortunio pone a prueba a los amigos y descubre a los enemigos.
Para otro perro ese hueso, tan descarnado y tan tieso.
Despacito por las piedras
Los hombres envejecen cuando sus lamentos reemplazan a sus sueños.
Dichas y quebrantos nos vienen de lo alto.
Los defectos son muchos cuando el amor es poco.
Creer a pie juntillas.
Nada es barato sin una razón.
La mujer holgazana, solo el sábado se afana.
Pajarico que escucha el reclamo, escucha su daño.
A Dios se dejan las cosas, cuando no tienen remedio.
Como me crecieron los favores, me crecieron los dolores.
Muerto es quien ya no jadea, y vivo es quien patalea.
Las cerezas con rabo, y si no en el árbol.
Cuando todo está perdido, aún queda la esperanza.
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
El agua fluye, las piedras se mantienen.
Se llena antes el ojo que el papo.
El que cree en la astrología, se amarga todos los días.
Si la vida te da la espalda, puntéatela.
Dios lo da y el diablo lo guisará.
Hechos son amores y no buenas razones.
Crece donde has sido plantado. Empieza a tejer, y Dios te dará el hilo.
Gran desengaño, gran lección, aunque con daño.
De grano en grano, se llena la gallina el buche.