El que mucho corre, pronto para.
Comida hecha, amistad deshecha.
El que hace trampas jugando, al infierno se va caminando.
Camino malo se anda ligero.
Que quiera, que no quiera, el asno ha de ir a la feria.
A quien se hace puntal los perros le orinan en el cuello.
La dentadura o la moza, no se presta ni se endosa.
Las penas no matan, pero rematan.
El que no se muere joven, de viejo no se escapa.
Pan de boda, duro a las pocas horas.
Amor no mira linaje, ni fe, ni pleito, ni homenaje.
Barco grande ande o no ande, y mujer grande aunque me mande.
No hay nada que a Dios se resista, ni que se esconda a su vista.
La que de treinta no sacó novio, tenga el humor del demonio.
La justicia tiene un largo brazo.
No te fíes de la fortuna, mira que es como la luna.
Lo ajeno place a nosotros y lo nuestro a otros.
Los hijos cierran los oídos a los consejos y abren los ojos a los ejemplos. Fernando Monzón.
Más fácil entra un camello por el ojo de una aguja, que un rico entre al reino de los cielos.
El hombre propone y Dios dispone; viene la mujer y todo lo descompone.
Guárdate de la furia de una mujer despechada.
Uno explica al amigo, el amigo a los demás
Vale pero millones de veces más la vida de un solo ser humano que todas las propiedades del hombre más rico de la Tierra.
Viejo con moza, mal retoza.
Belleza sin talento, veleta sin viento.
Desde pequeñito le amarga el culo al pepino.
Palos por que bogas, palos por que no bogas.
Iba en su yegua y preguntaba por ella.
Llevar adarga para viivir vida larga.
Los besos de las mujeres son como las cuentas de un rosario, en saliendo la primera salen todas las demás.
Aunque veas pleito ganado, vete con cuidado.
Joven intrépido no deja memoria.
Quien quisiere mentir, atestigüe con muertos.
El hábito es una camisa de hierro.
No gozar para no sufrir, es la regla del buen vivir.
Donde bien te quieren irás pocas veces; donde mal, nunca irás.
Incluso el hombre más sabio tiene defectos. Ignorante es aquél que no los reconoce.
A la gorra, ni quien le corra.
Por hacer rico a mi yerno, me fui al infierno.
El caballero y la dama, también lo son en la cama.
Si quieres llegar a viejo, guarda la leche en tu pellejo.
A todos los tontos se les aparece la Virgen.
Hombre dormido, ni del todo muerto ni del todo vivo.
La zorra nunca se mira la cola.
Hijo de viuda, o mal criado, o mal acostumbrado.
Poca carne y mucha pluma, nada en suma.
El hambre viene sola, pero no se va sola.
Otoño presente, invierno en la acera de enfrente.
A la ballena todo le cabe y nada la llena.
Está como padre, que le llevan la hija.