El amor de carnaval muere en la cuaresma
Zorros en zorrera, el humo los echa afuera.
Quieres taparle el ojo al macho.
Mujer hermosa, mujer vanidosa.
Zanahoria borracha, pan y centeno, llenando la tripa, todo está bueno.
Chica es del diablo la capa, y cuando tapa por un lado, por el otro destapa.
Gran pena debe ser, tener hambre y ver comer.
Aun el león se defiende de las moscas.
La mentira dura hasta que la verdad florece.
En San Antonio cada pollita pone huevo
Cartas cantan.
La voz de un gallo se parece a la de otro gallo.
Labrador lunero, no llena el granero.
Cada gota que cae del cielo, tiene su sitio hecho.
El burro bueno, aunque sea la quijada encaja.
Una mentira, madre es de cien hijas.
Cuando la cólera y la venganza se casan, su hija es la crueldad.
El amor es una extraña criatura dulce y absurda que se alimenta de fantasía y muere de saciedad
En abril, va la vieja a veril.
Al dibujar una rama es necesario escuchar el soplo del viento.
Cuentas claras, amistades largas.
No te fíes de mujer, ni de mula de alquiler.
Salud sin trabajo, campana sin badajo.
¿Compare, la burra, pare o no pare?.
El cuerdo en cabeza ajena escarmienta.
La zorra no se anda a grillos.
Andaluz con dinero y gallego con mando, y estoy temblando.
Al arquitecto la piedra, y la casa al empedrador.
Por una senda escarpada, la maleta es más pesada.
Oír como quien oye llover.
Más vale la sal, que el chivo.
Igual con igual va bien cada cual.
Una verdad dicha antes de tiempo es muy peligrosa.
Los amigos se eligen, pero no los hermanos.
Pensar no es saber, y más en tiempo de vendimias.
Quien bien quiere, tarde olvida.
Bueno es el gato, si no te araña.
La imprudencia abre la puerta, y la pereza la mantiene abierta.
A Salamanca, putas, que llega San Lucas
Con hilo de plata labró mi seda, y voy y la tiendo en la alameda.
Lo que se hace un día, es semilla de felicidad para el día siguiente.
Si quieres ver tu cuerpo, mata un cerdo.
No todo lo grande es bueno, pero todo lo bueno es grande.
Lo único que aumenta cuando lo das a otros es el amor.
Al ausente, por muerto le da la gente.
De la mar el mero y de la tierra el carnero.
A quien dices tu secreto, haces tu dueño.
Puesto que el asno no come bien la paja, poca cebada.
Eres más puta que las gallinas.
Donde está la aguja está el dedal.