Riñen los amantes y quiérense más que antes.
Lentejas,comida para viejas, quien quiere las come y quien no las deja.
Abre para todos tu boca y para todos tu bolsa.
Quien bien hace a su enemigo, a Dios tendrá por amigo.
Nunca es tarde si la dicha es buena.
Por San Matías igualan las noches con los días y pega el sol en la umbrías.
Tres cosas hay que matan al hombre: putas, juegos y medias noches.
No coma cuento coma carne.
Hay quien se acuesta con las vacas y se levanta con los toros.
Paso de oso, diente de lobo y de vez en cuando hacerse el bobo.
Cada mozo lancee su toro.
La mujer es como la guitarra, si no la tocan no suena.
El que tiene más galío, traga más pinol.
Perdono al que me ha ofendido pero la ofensa no la olvido.
Una alegría esparce cien pesares.
Pequeñas astillas el fuego encienden y los grandes maderos lo sostienen.
Quien en ti se fía, no le engañes.
Juan de las Bragas, si no quieres que te lo digan, no las hagas.
Reniega de bestia que en invierno hace siesta.
Muchos componedores descomponen la novia.
A ninguno le hiede su mierda sino la ajena.
La naturaleza, el tiempo y la paciencia son los tres grandes médicos.
A San Simón y San Judas, dulces son las uvas.
Más vale mal afeitado que bien desollado.
Aunque suegro sea bueno, no quiero perro con cencerro.
Los labios del justo orientan a muchos; los necios mueren por falta de juicio.
Decídmelo y lo olvidaré, enseñádmelo y lo recordaré, implicadme y lo entenderé, apartaos y actuaré.
Cuando un árbol es duro debe ser abatido
¿Qué haces, hacedor?. Trabajar para el que duerme y está al sol.
Amistad pasajera nunca es verdadera.
La honra que se perdió, tarde o nunca se recobró.
El injustamente alabado, entienda que es engañado.
Tapar la nariz, y comer la perdiz.
Cuando el dedo señala a la luna el imbécil mira el dedo.Proverbio chinoA palabras necias, oidos sordos.
La naturaleza proveerá.
Un amigo es un peso en el bolsillo.
Quien mucho duerme, poco vive.
Si se quiere coger una rosa con el tallo largo, no hay que temer a las espinas
Quien mocos envía, babas espera.
Nunca cagues más de lo que comes.
Piden de comer, piden de beber, afilan el diente, enjugan el vientre y ponen las mejillas coloradas: éstas son las cinco virtudes de las tostadas.
El destino baraja, nosotros jugamos.
Hay tres cosas que nunca podran recuperarse: la flecha lanzada, la palabra dicha y la oportunidad perdida.
Disparar otra flecha para encontrar la anterior
Cada pelo hace su sombra en el suelo.
Los extremos nunca son buenos.
Casa de esquina, para mi vecina.
Dichoso quien escarmienta en cabeza ajena.
Quien abono echa, tendrá buena cosecha.
La abeja y la oveja, en abril dejan la pelleja.