Camarón que se duerme, se lo comen los peces.
Por San Martino, mata el pobre su cochino.
Bueno es pan, y mejor, con algo que agregar.
Un hombre puede lo que sabe
Clérigos y cuervos, huélganse con los muertos.
Búsqueme que me encuentra. Como advertencia: no me provoques.
Del sabio es errar, y del necio perseverar.
Mala cosa nunca muere.
Suegra, ni de caramelo.
Los conflictos con la dama, se dirimen en la cama.
Por el becerro se amansa la vaca
El buen hijo a su casa vuelve.
Más mal hay en la aldehuela del que suena.
El perro viejo no ladra sin razón.
Al comer de las morcillas, ríen la madre y las hijas y al pagar, todos a llorar.
La madre no comió carne; el padre no bebió vino; y salió sietemesino.
No basta parecerlo, hay que serlo.
Al mejor nadador se lo lleva el río.
Debajo de la base de la lámpara está oscuro.
Ni amor reanudado ni chocolate recalentado.
Ovejas bobas, donde va una, van todas.
Cuando el niño dienta, la muerte tienta.
Al mayor peligro, el mayor auxilio.
Al buen amigo lo prueba el peligro.
El que por su gusto muere ni camposanto merece.
Malo es tener mozo, pero es peor serlo de otro.
Quien ha disfrutado de lo mejor del amor no se conforma ya con el resto
Uno a meter y otro a sacar, el primero ha de llorar.
La bonita hace dinero, con solo mostrar el cuero.
A perro viejo no cuz cuz.
Cada cual sabe donde le aprieta el zapato.
Más perdido que un moco en una oreja.
Jugar al abejón con alguien.
Santo que no es visto no es adorado.
Le busca las cinco patas al gato.
El que a los suyos menosprecia, a sí mismo se desprecia.
El derecho de los pobres no es más que llanto
De la mujer el primer consejo, que el segundo no lo quiero.
Poco sol, poca cena y poca pena, y tendrás salud buena.
Si la catedral es grande, no tienes que santiguarte todo el día.
La vida no es un problema para resolver: es un misterio para vivir.
Al viejo se le cae el diente pero no la simiente.
A mal que no tiene remedio, no hay más que ponerle buena cara.
La contemplación del vicio es vicio.
Todo mal nace de la ociosidad, cuyo remedio es la ocupación honesta y continua.
De lo que ganes, nunca te ufanes; y de lo que pierdes, ni lo recuerdes.
Da a los ricos lo suyo, a los pobres lo tuyo.
Da limosna, oye misa, y lo demás te lo tomas a risa.
Tanto nadar para morir en la orilla.
Puede usar quien tenga en gana, su culo de palangana.