Quien quiera mujer eterna que se case con una enferma.
El soldado que ha huido cincuenta pasos se ríe del que lo ha hecho cien pasos.
Variante: De casta le viene al galgo el ser rabilargo.
Si quieres quedar bien, nunca digas que te va muy bien.
La oportunidad es calva, y hay que agarrarla por los cabellos.
El hambre es una fea bestia
Depende de cómo caigan las cartas
La muchacha que es bonita, afeites no necesita.
Pereza no es pobreza; pero por ahí se empieza.
De la naranja y la mujer, lo que ellas den.
Madre dispuesta, hija vaga.
Burlas de manos, burlas de villanos.
A caballo dado no se le ve (el) colmillo. (v. tb. "A caballo regalado...", más abajo
La cerda vistiendo seda, igual de marrana queda.
Buena, por ventura; mala, por natura.
Hacer de necesidad virtud.
A cualquier dolencia, es remedio la paciencia.
Estas sacando fuerza de flaqueza.
Un gramo de discrección vale por un kilo de ingenio.
Castañas, noces e viño, fan a ledicia de san Martiño.
A hija casada, los yernos a la puerta.
Ama, perdona y olvida.
La educación y el conocimiento son la base de la libertad.
Al molino y a la esposa, siempre le falta alguna cosa.
Por el interés, hasta lo feo hermoso es.
Cuando hay frutas en la huerta, hay amigos en la puerta.
Al pez, una vez.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
La liebre y la puta, en la senda la busca.
Pollo nuevo y vino anejo, hacen mozo al hombre viejo.
Cabra que cojea, o mal come, o mal sestea.
El que guarda, halla.
La cosa bien pensada jamás es errada.
Cuatro cosas hay que en darlas está su valer: el dinero, el placer, el saber y el coño de la mujer.
A falta vieja, vergüenza nueva.
Buena cautela, iguala buen consejo.
Cada cual ama a su igual y siente su bien y su mal.
Viuda que no se consuela, será por pobre o por fea.
Bodega de buen olor, no ha menester pregón.
En el mundo no hay banquete que no tenga fin.
Escatimar y dar a putas.
Más merezco; pero contigo me conformo.
Rubias y morenas, sacan a un hombre de penas.
A roma va, dinero llevará.
Del bien al mal, no hay ni el canto de un real.
Cada villa, su maravilla.
Quien mucho vino cena, poco pan almuerza.
Calma piojo que el peine llega.
Amor que no es osado, amor poco estimado.
Cuando la desgracia se asoma a la ventana, los amigos no se acercan a mirar.