El amor gobierna su reino sin espadas.
Borracho que come miel, pobre de él!
El que se enfada en la boda, la pierde toda.
Compañía de dos, compañía de Dios.
Burro harón, hacia el pesebre es trotón.
Cuando viene la golondrina, el verano está encima.
El que da sin que otros den, es vanidad; el que quiere que los otros den sin él dar nada, es avaricia; el que da y desea que los otros den también, es caridad; el que no quiere dar ni que se le de, es dureza.
De buena harina, buena masa.
Una flor no hace primavera.
El amor todo lo vence.
Más vale estar pelada que amortajada.
Sol puesto, obrero suelto.
Si quieres de tu amigo probar su voluntad, finge necesidad.
El amor que se lleva el viento, que te sirva de escarmiento.
Una liebre con dos galgos se avasalla, y si se va que se vaya.
Vino y pan andar te harán.
Para todo lo mal, un refrán, y para todo bien, también.
Donde el necio se arruinó, el cuerdo prosperó.
Vencer no es vergonzoso
Los ojos brillan al patrón cuando encuentra un tontorrón.
La riqueza del rico es su baluarte; la pobreza del pobre es su ruina.
La verdadera amistad no se hiela durante el invierno
Hijo sin dolor, madre sin amor.
Los hijos, cuando son pequeños, entontecen a sus padres; cuando son mayores, los enloquecen.
Amistad verdadera o fingida, el tiempo la examina.
Quien ha disfrutado de lo mejor del amor no se conforma ya con el resto
Si te aplauden, nunca presumas hasta saber quién te aplaudía.
El amor de un yerno y el sol de invierno tienen el mismo calor.
El que de joven corre, de viejo trota.
Me lo dijo un pajarito ya casi para volar, todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
El amor es ciego, y el matrimonio lo cura.
A cada uno le parece pesada su propia cruz.
Cuando uno se enoja, la razón se va de paseo.
Es de bien nacidos ser agradecidos.
Comida sin siesta, campana sin badajo.
Alta cama y poca ropa, es señal de gente loca.
Por San Antón, gallinita pon; y por la Candelaria, la buena y la mala.
Todo el mundo ha sido antes joven, pero no todas las personas han sido viejas con anterioridad.
Las deudas son las mayores enemigas de la prosperidad.
Confiesa el delito el que huye del juicio.
No aumentes tus riqueza por el que vive en pobreza.
Quien guarda valores, padece temores.
Haz como la campana, que tañe y calla.
Parientes y señor, sin ellos se está mejor.
De lo bendito, poquito.
Cuento y camelo, mucho hay y poco vemos.
Raro es el regalo tras el que no se esconde algo malo.
Febrerillo el loco, que sacó a su padre al sol, y lo aporreó.
Injuriada la paciencia, a veces en ira quiebra.
Ama de buen grado, si quieres ser amado.