Ausencia al más amigo, pronto lo pone en olvido.
Al amigo que no es cierto, con guiño de tuerto.
Cortesía de boca, mucho consigue y nada cuesta.
El buen instrumento saca maestro.
A buen sueño, no hay cama dura.
Entre la verde y la madura, el hambre ayuda.
Quien busca, halla.
Agua y sol, tiempo de caracol.
Un hombre, una palabra; una mujer, una carretada.
Es tonta la oveja que va a confesarse con el lobo.
Muerto es quien ya no jadea, y vivo es quien patalea.
¡En San Antonio, rayos y truenos!
Los amigos se conocen en las ocasiones.
De gran corazón; el sufrir y de gran seso, el oír.
El amor como las plantas florece mientras tiene raíces
El paso de la vida, no es atravesar una llanura.
Amor, tos y humo no se pueden esconder
A gran seca, gran mojada.
El deber se reconoce fácilmente: es aquello que menos deseamos hacer
El buen gallo, en todo gallinero canta.
De tal colmena tal enjambre.
No hay nadie que se contente, con el olor solamente.
Palabras sin obras, barato se venden.
Siempre es bueno tener palenque donde rascarse.
Llevando y trayendo se pasa el tiempo.
Saber demasiado es envejecer prematuramente.
Persigue la buena suerte, no esperes que venga a verte.
Al amigo reconciliado, con un ojo abierto y el otro cerrado.
La salud no tiene precio y el que la arriesga es un necio.
El mozo perezoso, por no dar un paso da ocho.
Si la vida te da la espalda, puntéatela.
Todos somos parte de una prodigiosa unidad
Variante: El pez que busca el anzuelo, busca su duelo, dice mi abuelo.
Pascua pasada, el martes a casa.
La ingratitud seca la fuente de la piedad.
Hacer pinitos.
Una juventud que no cultiva la amistad con los ancianos es como un árbol sin las raíces.
El ladrón piensa en el robo, y el preso en la libertad.
El hombre se casa cuando quiere y la mujer cuando puede.
Cuando los hombres son amigos el agua que beben es dulce
El perdigón y el gallo, por Mayo.
Cargos son cargas; las menos, dulces, las más amargas.
Huir por vileza es vergüenza, evitar un peligro es prudencia.
Mujer asomada a la ventana o es puta o esta ENAMORADA.
Es propio de los pensamientos profundos el parecer simples, tanto que uno cree haberlos pensado él mismo
¡Somos gente pacifica y no nos gusta gritar! (Transición española)
La amante ama un día, la madre toda la vida.
A la feria se va por todo; pero por narices no.
Amante atrevido, de la amada más querido.
Hasta el manjar más sabroso, hostiga cuando es copioso.