Pobreza no es vileza.
Quien presume de aventuras tiene más ganas de trofeos.
El tono afectuoso cautiva el oido.
Nunca dejes la certidumbre por la esperanza.
Niebla que amanece, levanta y no agarra, buen tiempo que no falla.
En la vida todo tiene remedio, menos la muerte.
La esperanza es lo último que se pierde.
Nobleza y cariño, los hereda el niño.
En ausencia de la bella, sus encantos van con ella.
Mucho ruido y pozas nueces.
La suerte y la muerte están siempre a la puerta
Golondrina que alto vuela, no teme que llueva.
Detrás de la tormenta brilla el sol.
Febrerillo loco, Marzo ventoso y Abril lluvioso hacen a Mayo florido y hermoso.
El amor enseña incluso a un cura a bailar
Una hierba es una planta cuyas virtudes esperan para ser descubiertas.
A chico pié, gran zapato.
Orgullo, riqueza y hermosura son nada en la sepultura.
Palabras melosas, siempre engañosas.
Ándame yo caliente y ríase la gente.
Cayendo el muerto y soltando el llanto.
La lluvia de primavera es tan preciosa (valiosa) como el acerte.
Sabiduría y desengaños, aumentan con los años.
Las virtudes de la fea, la bonita las desea.
Al pan, pan. Al vino, vino.
La belleza es de índole caduca; una sola estación y desaparece
Dar a luz rejuvenece, criar es lo que envejece.
Abre la puerta a la pereza y entraren tu casa la pobreza.
A mala suerte, envidia fuerte.
A secreto agravio, secreta venganza.
Ser amable es ser invencible.
Hasta el final nadie es dichoso.
Es tiempo de vacas flacas
Mas dichoso es mendigo sano, que rey enfermo.
Otro día amanecerá y buen tiempo hará.
Lluvia y sol, casamiento de vieja.
El amor iguala a los que se aman.
Dos compadres con una botella, dan la mejor sentencia.
La Cruz, la viña reluz.
A la moza mala, la campana la llama, que a la buena, en casa la halla.
Alábate cesto, que venderte quiero.
Los negocios no tienen ocio.
Más quiero cardos en paz, que no salsa de agraz.
Buen vino tras buen caldo, no tengo bastante boca para alabarlo.
Al que quiera celeste, que le cueste.
Abierto el cajón, convidado está el ladrón.
Hombre chiquitín, alcahuete y saltarín.
Un corazón tranquilo es mejor que una bolsa llena de oro.
Chanzas y danzas, no llenan panza, tajada buena si la llena.
No creas en el llanto de un heredero, muy a menudo no es más que una risa disimulada