Un corazón feliz es un filtro mágico para hacer oro
A tal casa, tal aldaba.
Tras buen soplo, buen sorbo.
Lo que llena el ojo, llena el corazón.
Solo se puede competir en felicidad con los dioses cuando se posee pan y agua
Ni la novia sin cejas, ni boda sin quejas.
Ausente, apenas viviente.
Buena condición vale más que discreción.
De buena casa, buena brasa.
Dar caramelo.
Aunque no lo veamos, el sol siempre está.
Alabanzas y regalos, malos tratos.
Joya en una fea, la adorna pero no la hermosea.
Pisar mierda trae buena suerte
La economía es riqueza, como el derroche pobreza.
Cuando menos piensa el galgo, salta la liebre.
Vida de campo, hombre sano; vida de pueblo, hombre enfermo.
Alma sin amor, flor sin olor.
Saber mucho y decir tonterías, lo vemos todos los días.
De juergas, pendencias y amores, todos somos autores.
El que presta su caballo para garrochar, y a su mujer para bailar, nada tiene que reclamar.
La buena borrachera ha de durar una semana entera.
Agua en cesto, y amor de niño y viento de culo, todo es uno.
No estará muy triste, quien de rojo viste.
De esto que nada cuesta, llenemos la cesta.
Puta primaveral, alcahueta otoñal y beata invernal.
Riqueza vieja es la nobleza.
La zamarra y la vileza, al que se la aveza.
La ocasión cuando es propicia, tonto es quien la desperdicia.
Ríete de lo de aquí abajo y manda el mundo al carajo.
Hay gente bien, en la lata, y mucho guache con plata.
De lo bueno, el mundo debería estar lleno.
Ni ausente sin culpa ni presente sin disculpa.
Buena fama, hurto encubre.
Variante: Buen amigo y compañero, pero sin tocar el dinero.
Si te vieres en prosperidad, acuérdate de tu adversidad.
Al que fortuna lo viste, fortuna le desnuda.
Dulce y vino, borracho fino.
A honra demasiada, interés hay encubierto.
En este mundo estupendo, todo es dando y recibiendo.
Zumo de limón, zumo de bendición.
Jugando a las verdades, descúbrense las puridades.
De aquellas chanzas vienen estas danzas.
A ningún tonto le amarga un dulce.
Gente de trato llano, esa es de mi agrado.
La libertad vale más que el oro
Sin hijos y sin celos no hay desconsuelos.
Hacer ruido, para sacar partido.
La desesperación convierte a un hombre infeliz en un hombre débil
La magnificencia prestada, es miseria.