Si haces planes para un año, planta arroz. Si haces planes para diez años, planta árboles. Si haces planes proyectando una vida entera, educa a las personas.
Quien más no puede, con su mujer se acuesta.
Lo que el Diablo no puede hacer hácelo la mujer.
Quien halla a tiempo la sisa, no se queda sin camisa.
La ventura de la barca, la mocedad trabajada y a la vejez quemada.
En otoño la mano al moño.
Hay un tiempo para ir de pesca y otro para secar las redes.
Pasará, sea lo que sea.
Una uva a ratitos, abre el apetito.
Mala yerba, mucho crece.
Por do salta la cabra salta la que mama.
Cuando no aprovecha la fuerza, sirva la maña y la cautela.
Malo es pecar, y diabólico perseverar.
Escoba nueva, barre bien.
Comadre andariega, donde voy allá os fallo.
La morena, de azul llena.
No quieras tapar el sol con un dedo.
Dios ayuda, a los que se ayudan.
Quien casa una hija, gana un hijo.
¡Se nos creció el enano!
Dar cuenta clara con paga, es de persona honrada.
Ir bestia a Salamanca y volver asno, a muchos ha pasado.
La testa es para un niño, lo que para la tierra el cultivo.
El viajero que sed siente, se agacha y besa la fuente.
El que nace para pito nunca llega a corneta.
El que primero se levanta primero se calza.
Muchos saben cómo adular, pero pocos entienden cómo alabar.
La buena hilandera en invierno acaba la tela.
Cuando agua venga antes que viento, prepara el aparejo a tiempo.
Darle a una persona todo tu amor, no es un seguro de que siempre te amara.
Estima y ocasión, son buenas para el corazón.
Tras el buen comer, ajo.
Abundancia y soberbia andan en pareja.
pajero como tenedor de oveja.
Yerro es tomar oficio ajeno y dejar el propio.
Ni cuatro caballos galopando pueden recuperar la palabra empeñada.
Están más concentraos que un jugo de china.
La cabra siempre tira al monte.
Rapados y por rapar, todos han de pagar.
Variante: Acuérdate, nuera, que serás suegra.
Pegue una aguja y se perfore (para ver cómo lastima) antes que usted perfore en otros.
Haz lo que haces.
Pesar ajeno, no quita el sueño.
Como el asno, tocaste la flauta por casualidad.
Da Dios alas a la hormiga, para morir más aína.
Cuando la intempladez llama, fiebre amenaza.
Lo que no puedas ver, en tu casa lo has de tener.
No deje para las diez, lo que pueda hacer después.
Lo que escatimes a tu mujer, no lo gastes en beber.
Aqueste tu apetito baja, que con vejez o muerte, todo pasa.