Dinero, ¿a dónde vas?, a donde hay más.
A fuerza de palos, como borrico de yesero.
Palabras blandas te pondrán en andas.
Las chicas enamoradas y los contrabandistas conocen los atajos
Si quieres miel no des puntapiés a la colmena.
Es tarde cerrar la puerta del establo después que los caballos se han desbocado.
Esta bien; pero podría estar mejor.
El necio dispara pronto sus dardos.
Aquella que más se niega, más enciende el apetito.
Ya en el veranillo, la madurez del membrillo.
Averiguelo, Vargas.
Donde está el rey, a cien leguas.
Afición que más daña que aprovecha, enseguida se desecha.
El que madruga, encuentra todo cerrado.
Tantos días pasan de enero, tantos ajos pierde el ajero.
Matad el hambre, y no deis lugar que la hartura os mate.
Solo hazlo y terminará el pánico.
La boca rige la tierra, pero el mar lo rige la mano.
A donde fueres haz lo que vieres.
El que sacrifica su conciencia a la ambición quema una pintura para obtener las cenizas.
El amor es como el fútbol: hay que saber tirar.
La mujer del marinero, cuando hay pesca, tiene dinero.
Buen comienzo, agüero de buen término.
Da de comer a un hombre y te obedecerá.
Los infortunios que no pueden evitarse, deben endulzarse.
Por robar la carne el gato, se colgó en el garabato.
Ve con tu amigo hasta las puertas del infierno. Pero no entres
Comer sin vino, comer canino.
Predica la fe hasta que consigas tenerla, luego predicarás sobre la que tienes
Quien por todo se apura, su muerte apresura.
¡Oh, si volasen las horas del pesar como las del placer suelen volar!.
Al matar los puercos, placeres y juegos.
Más vale ser desconfiado, que amanecer engañado.
Dando tiempo al tiempo el mozo llega a viejo.
Tirar la piedra y esconder la mano, es cosa del villano.
Imaginación suelta, en un instante anda mil leguas.
El que apurado vive, apurado muere.
A barbas honradas, honras colmadas.
Un vasillo de vino, al segundo le abre camino.
Atún de ijada y salmón, muchas cosas son.
Cuando me dan lo que quiero, tengo un genio como un cordero.
Darás con la cabeza en un pesebre.
Una lágrima puede decir más que un llanto.
Tanto va el cantaro al agua, que al fin se rompe.
A las personas recién se las valora cuando se las pierde.
Por Navidad un paso de pájaro, por San Antonio [Abad] (patrón de la isla) un paso de demonio y por San Juan un paso de gigante.
Cuando el árbol está desarraigado, las hormigas lo toman por asalto.
Quien poca tierra labra y bien la cultiva, que ponga al granero vigas.
Siempre se rompe la soga por lo más delgado.
Más vale mendrugo que tarugo.