Prudente espera es mejor que cometer un error.
Ladra de noche para economizar perro.
Al mal año, entra nadando.
Júntate, que junto estabas.
Tal para cual, para tal culo, tal pañal.
De abundancia del corazón, habla la lengua.
Abajo está lo bueno, dice la colmena al colmenero.
Hacerse jaula para que le metan el pájaro.
Nunca hagas grande a quien nació rastrero.
Tenga yo salud, y dinero quien lo quisiere.
Si se quiere coger una rosa con el tallo largo, no hay que temer a las espinas
Huyes de la mortaja y te abrazas del difunto.
Donde hay juncos, agua hay junto.
Dilatar la cura y pedir para la untura.
Desde el desayuno se sabe el hambre que se va aguantar.
Cuando joven, de ilusiones; cuando viejo, de recuerdos.
¿Por qué lanzarse al agua antes de que la barca haya naufragado?
Agua de llena, noche de angulas.
Caballo que llene las piernas, gallo que llene las manos, y mujer que llene los brazos.
Cuando de casa estamos lejanos, más la recordamos.
Si quieres matar a tu mujer, dale sardinas por San Miguel.
Agua que corre, nunca mal coge.
Mujer que al andar culea y al mirar los ojos mece yo no digo que lo sea, pero lo parece.
De buena semilla, buena cosecha.
Muero el toro y enseguida, acabase a carreira.
A la leche, nada le eches; pero le dice la leche al aguardiente: ¡déjate caer, valiente!.
El papel que se rompa él.
Es engaño triste y vano, consolarse con la mano.
La mujer tiene derecho, si se mantiene en su techo.
A palabras vanas, ruido de campanas.
Irse uno bestia y volver asno, no es milagro.
No trepes muy alto, no sea que la caída sea más fuerte.
Decir y hacer pocas veces juntos se ven.
La montaña es pesada, pero una mariposa levanta a un gato en el aire.
Encontrar al perro en la olla
Un ten con ten para todo está bien.
Tu deber es descubrir tu mundo y después entrégate con todo tu corazón.
El hablar bien, poco cuesta.
La bebida apaga la sed, la comida satisface el hambre.
De ensalada, dos bocados y dejada.
Rana en el fondo del pozo.
Abierto el saco, todos meten la mano.
Se llena antes el ojo que el papo.
Un viaje de diez mil kilómetros empieza por un solo paso.
Orden y medida, pasarás bien la vida.
Búsqueme que me encuentra. Como advertencia: no me provoques.
Nadie tira piedras a su propio tejado.
Encontrar demasiados defectos significa diluir una amistad
Reborada al poniente, bueno al siguiente.
Se pasa tantas veces cerca del cementerio que al final se cae dentro