Uno no esta vencido hasta que reconoce su derrota.
Cabra por viña, cual la madre tan hija.
Hasta la reina, necesita de su vecina.
Uso tu propia lanza contra tu propio escudo.
Adonde halló un panal, vuelve el oso a husmear.
Donde hay pelo hay alegría.
Quien no es para más, de hambre en su tierra perecerá.
Oveja duenda, mama a su madre y a la ajena.
Locura es dar consejos a un enemigo; pero más locura todavía es tomarlos de él.
El que perdona un engaño, merece ir a un rebaño.
Esta es la gota que derramo el vaso.
El cuerdo nunca se satisface de lo que hace.
La fe mueve montañas.
Más vale amenaza de necio, que abrazo de traidor.
A dos palabras tres porradas.
Escoger huevos en banasta, escoger la peor casta.
La bebida despinta al barniz y descubre al hombre.
Quien en una piedra dos veces tropieza, justo es que se rompa la cabeza.
Mejor es resignarse que lamentarse.
Entre hermanos que nadie meta la mano.
El que con cojos anda se llama bastón.
El heroísmo consiste en aguantar un minuto más.
Ni mesa que ande, ni piedra en el escarpe.
Por San Lucas siembra habucas; siembra pocas y cogerás muchas.
El gozo en el pozo.
Alaba solo a Dios, critícate sólo a ti mismo.
Variante: El ruin cuando más le ruegan, más se extiende.
La soga siempre parte por lo más finito.
Tarde en casar y malcasar, son a la par.
Cartas cantan.
La mujer y la guitarra para tocarlas hay que templarlas.
Barre la nuera, lo que ve la suegra.
Nadie puede atar las lenguas a las gentes.
Entre hermano y hermano, no metas la mano.
Quien a solas se aconseja, a solas se remesa.
La mentira dura mientras la verdad no llega.
La mujer y la gallina, por andar se pierden aína.
No le falte tabaco ni vino a quien hace camino.
El que pretenda agradar a todos en lo que hace, se incomodará y no contentará a nadie.
Nadie aprecia lo que tiene hasta que lo ve perdido.
Lo mucho se gasta, y lo poco basta.
El pastor que se acuesta con sus abarcas, cuando se despierta no se las calza.
Con azúcar o miel, todo sale bien.
Algo quiere la coneja, cuando mueve las orejas.
Siempre se le aparece la Virgen a los pastores.
Con la cuchara que escojas, con aquella comerás.
La reflexión consigue tantas victorias como la precipitación consigue derrotas.
Solo se tiran piedras contra el árbol que da frutos.
Lo pasado, pisado.
Por su facha y alharaca, el nuevo rico se saca.