Internarse en una montaña infestada de tigres, a sabiendas de que los hay.
Guay de gachas, a tal hora comidas y con punta de alfiler.
Lo pasado, pisado.
Saber cuántas son cinco.
Quien gasta todo lo que gana, nunca engorda la marrana.
A gran subida, gran caída.
¿Tú liebre, y vas a cazar?.
Oídos que bien oyen, consejos encierran.
cuando menos lo merezca, ya que es cuando más lo necesito.
Se coge antes a un mentiroso que a un cojo.
Alzada en Abril y binada en Mayo, cedacico para otro año.
cuando señalas a alguien con tu dedo índice, hay tres dedos que te señalan a ti.
Siempre es mejor el camino más corto.
Para hilar una mentira, siempre hace falta madeja.
El amor: todo lo sufre, todo lo espera.
El que a hierro mata , a hierro muere.
El comer no admite espera, el pagar, la que se quiera.
Amor de amos, agua en cestos.
Solo un tonto mete los dos pies en el agua para ver su profundidad.
Si quieres triunfar en la vida, perdona y olvida.
Habla cuando te hablen; acude cuando te llamen.
Cada gota que cae del cielo, tiene su sitio hecho.
Cada cual ha de llevar su carga.
El rico es superado por quien se levanta pronto por la mañana
Beber en Jerez cerveza, no cabe mayor simpleza.
Antes di que digan.
Castillos muy altos vienen de repente al suelo.
A mamar, todos nacen sabiendo.
Dañada una pera, dañadas sus compañeras.
La que del baño viene, bien sabe lo que quiere.
Dios no cumple antojos, ni endereza jorobados.
Otoñada segura, San Francisco la procura.
Cuando pudieres trabajar, no lo dejes, aunque no te den lo que mereces.
Con mis maestros he aprendido mucho; con mis colegas, más; con mis alumnos todavía más.
Empezar mal y terminar bien, pocos ojos lo ven.
Amar es tiempo perdido si no se es correspondido.
Modesto obsequio que encierra gran afecto.
El conocimiento llega a través de la práctica.
Quiebra la soga siempre por lo más delgado.
Nadie da sino lo que tiene.
La lengua queda y los ojos listos.
La gota que derramó el vaso de agua.
El año que viene de suerte, la mujer pare los hijos de otro.
Quien de servilleta pasa a mantel, no hay quien pueda con él.
El que ve la mota en el ojo ajeno, vea la viga en el suyo.
Amor y calentura, en la boca se asegura.
De cualquier maya sale un ratón.
Al final, todo saldrá bien, y si no, es que no es el final.
Quien no arriesga nada, ni pierde ni gana.
Cantando se van las penas.