Casa, viña y potro, hágalo otro.
En todas partes se cuecen habas.
El hombre es esclavo de lo que dice y dueño de lo que calla.
Júntate, que junto estabas.
El que mucho habla, mucho yerra; el que es sabio refrena su lengua.
El que no tiene quehacer desbarata su casa y la vuelve a hacer.
Miel sobre hojuelas. (para indicar que algo es muy bueno)
El que roba a un ladrón tiene cien años de perdón.
El hombre propone y Dios dispone.
Demasiada charla al lado del horno convierte las mil hojas en carbón
Hinca el pico, igual el feo que el guapo, y el pobre que el rico.
A su costa aprende el necio, y a costa del necio el cuerdo.
De Gumiel, ni ella ni él; y si es de Izán, ni aún el pan.
Quien vale mucho hace mucho.
La tierra que me sé, por madre la he.
Se puede vivir sin un hermano, pero no sin un amigo.
Por San Eugenio, castañas al fuego.
Olla reposada, no la come toda barba.
Entre hermanos, dos testigos y un notario.
Ojo de garza, que gallina no ve de noche
Al asno a palos y a la mujer a regalos.
Al buen amigo lo prueba el peligro.
Gente de trato llano, esa es de mi agrado.
Remendar y dar a putas.
La señora ostentación, echa la casa por el balcón.
El que trabaja en el río, es trabajo "perdío".
Tratar (uno) a los demás tal como lo tratan.
Ir romera y volver ramera le sucede a cualquiera.
Tan cabrón se es con un cuerno como con dos.
Caballo ajeno, ni come ni se cansa.
El sastre, corte y cosa, y no se meta en otra cosa.
De los vivos mucho diezmo, de los muertos mucha obada, en buen año, buena renta, y en mal año, doblada.
Me lo contaron y lo olvidé. Lo vi y lo entendí. Lo hice y lo aprendí. (Confucio, 551-479 a. C.)
En casa del pobre, todos riñen y todos tienen razón.
Se hace pesado el muerto cuando siente que lo cargan.
A buen comer o mal comer, tres veces beber.
A mal pisto, buena sangre de Cristo.
Hay que arar con los bueyes que se tenga.
La mano perezosa, pobre es.
Matar dos pájaros con una piedra.
Zapato de tres, del primero que llega, es.
Más vale una cuchara de suerte que una olla de sabiduría.
Donde se está bien nunca se muere
Buey muerto, vaca es.
El que la hace, la paga.
Con pan, hasta las sopas.
Enero, frío o templado, pásalo abrigado.
A fuerza de palos, como borrico de yesero.
¡Cómo subo, subo de pregonero a verdugo!.
Manda y haz, y así a los torpes enseñarás.