Menos idea que Geral pasando música.
Ese oye sus defectos que no calla los ajenos.
Pan de centeno y agua de navazo ensancha las tripas y estrecha el espinazo.
Sacar del horado la culebra con la mano ajena.
A los 60 pocos hombres conservan su herramienta, y es por regla general, que desde los 50 anda mal.
Adonde no te llaman, no vayas.
Levántate con el cordero y acuéstate con la calandria, y vivirás vida larga.
A los cuarenta de edad, fácil viene la enfermedad.
Amigos que se conocen, de lejos se saludan. Desaconseja las amistades muy profundas.
Por fuerte que seas, siempre existe otro más poderoso que tú
A la herradura que mucho suena, algún clavo le falta.
Si el cura se resfría, hasta el monaguillo tose.
De buen chaparrón, buen remojón.
El que no puede sobrellevar lo malo no vive para ver lo bueno.
Quien da y quita lo dado, es villano desalmado.
Si miras mucho atrás, a ninguna parte llegarás.
De bajada todos los santos ayudan
El que regala, no vende; pero sorprende.
En vida de nadie te metas que salen perdiendo las alcahuetas.
Nadie sabe para quien trabaja.
En los tiempos cuaresmales, los ponientes, vendavales.
A quien vela, todo se le revela.
Por Santa Catalina mata la cochina, por San Andrés, mata tu res; y si no tienes qué matar, mata a tu mujer.
Dale que le das; que importunando mucho, algo sacarás.
Está por encima de sus enemigos el que desprecia sus agravios.
Por San Pedro, saca el ajo y planta el puerro.
Buen podador, buen viñador.
El dinero del pobre, dos veces se gasta. El duro del casado vale dos cincuenta.
Echando a perder se aprende.
Renegad de hombre, que le hace ruido hasta el nombre.
Mal apaña quien no engaña.
Dar un cuarto al pregonero.
Mendigo y carbonero oficio de pocos dineros.
Si hubieres menester a alguno, bésale en el culo, si él te hubiere menester, bésete él.
Bien sabe el asno en que casa rebuzna.
Mal lo pasa quien con un vago se casa.
Vivir es morir lentamente.
La hija, donde pudieres; el hijo, donde quisieres.
El que ayuda a otro, se ayuda a sí mismo.
Es lo peor poner a un indio a repartir chicha.
El vicio, saca la casa de quicio.
El día nunca retrocede de nuevo.
Al mal tiempo, buena cara.
Cada cual sabe donde le aprieta el zapato.
Vecinas porque les digo las mentiras.
Cuando la desventura llama a la puerta se descubre que los amigos se han dormido
Andando, andando que la Virgen te va ayudando.
A Dios rogando y con el mazo dando.
Ni domes potro, ni tomes consejo de otro.
El pez muere por su propia boca.