El ladrón en la horca y el santo en el altar para bien estar.
La botica abierta y el boticario en la puerta.
Buenas cuentas, conservan amistades.
Siempre habla quien menos puede.
De padres muy cuerdos, hijos muy lerdos.
Jurado tiene el espejo no hacer bonito lo feo, ni joven lo viejo.
El que quiere baile, que pague músico.
Buenos son barbos cuando no hay truchas a mano.
¿Qué haces, bobo?. Bobeo: escribo lo que me deben y borro lo que debo.
El trabajo cazurro, solo es para los burros.
Iguales, como cabo de agujeta.
Pronto y bien no hay quien.
Cada abeja vive en su colmena y no se mete en la ajena.
La ley de Dios no come trampa.
Entre bueyes no hay cornadas.
Gorrino, cochino y marrano, todos hermanos.
A quien das de yantar, no te duela dar de almorzar.
Donde hay patrón no manda criado.
Caja abierta y culo a besar, a nadie se le puede negar.
Buen alzado pone en su seno, quien escarmienta en mal ajeno.
Cada pez en su agua.
Abájanse los estrados y álzanse los establos.
Repartamos así: para ti la Justicia y el favor para mí.
Es mejor deber dinero y no favores.
Donde no hay, los ladrones no roban.
Para sabio Salomón.
Quien porfía, alcanza hoy u otro día.
Riña de amantes, agua referescante.
Lo prometido es deuda.
Boda en mayo ¡Qué fallo!
Dios no desampara a sus hijos.
El arenque cuelga de sus propias agallas
Cuando los santos hablan, licencia de Dios tienen.
Mala olla y buen testamento.
Favorece a los tuyos primero, y después a los ajenos.
Quien escurre el bulto, se evita el insulto.
Bienes mal adquiridos, a nadie han enriquecido.
El que ofende escribe en arena; el que es ofendido, escribe en marmol.
Para torear y casarse hay que arrimarse.
Para quien roba un reino, la gloria; para quien roba un burro, la horca.
A las veces, do cazar pensamos, cazados quedamos.
Al hombre pobre no le salen ladrones.
Nadie puede atar las lenguas a las gentes.
Monjas y frailes, putas y pajes, todos vienen de los grandes linajes.
Cargos son cargas.
Quien mal se casa, pronto vuelve a casa.
Más sordos y cegatones, quienes no aceptan razones.
Hados y lados tienen dichosos o desdichados.
Zurdos y cojos, denme en los ojos.
Dar carne al lobo.