Aseada aunque sea jorobada.
Ratoncitas y ratones, bonitos, pero ladrones.
Consejo de padre, guárdelo el hijo con siete llaves.
Dios está en todos lados pero atiende en la capital.
Ninguna ley va a servir, si no hay quien la haga cumplir.
Atrás viene quien las endereza.
Cuando todo se hierve, te pueden dar gato por liebre.
Hay que tomar el toro por las astas.
Roma, acuerdos y locos doma.
El que sabe sabe y el que no es empleado publico.
Al principio y al fin, Abril suele ser vil.
Cuando no está preso lo andan buscando.
Cada mozo lancee su toro.
A fullero, fullero y medio.
Buena boca y buena gorra hacen más de una boda.
Dichosos mis bienes, que remedian mis males.
Esto de mi casamiento es cosa de cuento; cuanto más se trata, más se desbarata.
Hermosura en puta y fuerza en el badajo.
De borrachos y panzones están llenos los panteones.
En Mayo quien tiene un burro tiene un caballo.
El que porfía mata venado.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
Rebuznaron en balde, el uno y el otro alcalde.
Quien no tuviese que hacer, que arme navío o tome mujer.
Los burros se buscan para rascarse.
Ofrecer el oro y el moro.
Muchos Mollet sacan buenos mofletes.
Si buscas una mano que te ayude, búscala al final de tu brazo.
Al rico, los amigos le son enemigos.
Los mejores negocios se hacen entre susurros.
El que coge el mal por su mano, que vaya al infierno a quejarse.
A hombre jugador y a caballo correlón, ¡ay qué poco les dura el honor!.
Quien trabaja con afán, pronto ganará su pan.
Ruego de Rey, mandato es.
Abril hueveril; Mayo pajarero.
Con amigos así no hacen falta enemigos.
Mentar la soga en casa del ahorcado no es nada acertado.
Haz bien y no acates a quien.
Dos perros difícilmente se ponen de acuerdo sobre el mismo hueso
Quien dineros y pan tiene, consuegra con quien quiere.
El que da y quita, con el diablo se desquita.
Abre la boca que te va la sopa.
Dar limosna no aligera la bolsa
Casamiento por amores, no darán fruto esas flores.
Cada loco con su tema y cada cuerdo con su apotema.
Madrastras, reniego de ellas y de su casta.
Guardas bien y no sabes para quien.
Quien bien imagina, llámese adivina.
Más vale buen amigo que pariente ni primo.
Hacer caldo gordo a escribas y fariseos.