Ofrecer el oro y el moro.
El hombre sin amigos es como la mano derecha sin la izquierda
El buscador es descubridor.
Gallegos y asturianos, primos hermanos.
Dios carga a quien tiene buenas espaldas.
Avanza, avanza; que la juventud no se cansa!
Mujer, no seas boba y no se te acabe el pan de la boda.
Puta en ventana, mala mañana.
Lo de balde es caro.
Compra caro y vende barato, y harás un buen trato.
A cordero extraño, no agasajes en tu rebaño.
Dar la soguilla para sacar la vaquilla.
Si no hubiese tercos, no habría pleitos.
Niño malo no castigado, hácese más osado.
El necio hace al fin lo que el discreto al principio.
Saber poco obliga a mucho.
Nada es más fácil de hacer que aconsejar y reprender.
¿Fiado?. Mal recado.
Con un carro y un borrico, el hombre se hace rico.
Martes, ni te cases ni te embarques, ni de tu familia te apartes.
Viejo que con moza casó, o vive cabrito o muere cabrón.
Quien no hace nada cuando puede, tampoco lo hace cuando quiere.
La moza buena, en casa está y afuera suena.
Cuando un ruin se va, dos vienen en su lugar.
Quien de paja su casa ha hecho, témale al fuego.
No da quien tiene, sino quien quiere.
Amor con casada, solo de pasada.
Quien bueyes ha perdido, cencerros se le antojan.
Agua en febrero, promesa para el agricultor
Comprar y vender excelente camino para enriquecer, que trabajando, solo has de padecer.
La fuerza vence, la razón convence.
Aguja en pajar, mala es de hallar.
Más vale mujer triste que marido que embiste.
Más vale estar pelada que amortajada.
La palabra del erudito, en religión, es una flor, mas no te promete ningún fruto.
A buen salvo está el que repica.
Quien menos procura, alcanza más bien.
El buen vino, de sí propio es padrino.
Quien la junta preside, casi siempre es quien decide.
Para acertar mejor, echarlo a lo peor.
Conforme ven el traje, tratan al paje.
Un yerro, padre es de ciento.
A tu amigo pélale el higo y a tu enemigo el prisco.
El cura, cuando muere un rico, mata un buen cochino.
Siempre hay un roto para un descosido.
Dineros y pecados, cada cual los tiene callados.
Al buen amigo, dale tu pan y dale tu vino.
Al hijo del herrero, de balde le machacan el hierro.
El amor es ciego y el matrimonio devuelve la vista.
Tenga yo salud, y dinero quien lo quisiere.