La mujer es el demonio, el mundo y la carne, porque es un demonio con un mundo de carne.
Septiembre, o seca las fuentes o se lleva los puentes.
Amigo bueno, solo Dios del cielo.
Nadie se puede evadir de lo que está por venir.
Ama a quien no te ama, responde a quien no te llama, andarás carrera vana.
No hay situaciones desesperadas, solo hay hombres que la desesperación de las situaciones.
El cuerdo nunca se satisface de lo que hace.
Al acebuche no hay quien le luche.
Con ballestrinque y cote no se zafa ningún bote.
Variante: El ruin cuando más le ruegan, más se extiende.
Tierra, cuanta veas, casa, en la que quepas.
Si la Semana Santa marcea, hambre o muerte andea.
Al que no admite consejo no se le puede ayudar.
Dios nos libre del día de las alabanzas.
La fe no tiene miedo.
Por sus pasos contados, va el ladrón a la horca, y todos a la muerte vamos.
Guárdate de robar al oprimido y de robar al incapacitado. No hurtes la palabra del anciano. Al que obra mal, su orilla del río lo abandona, y su crecida le arrebata; el trueno es fuerte y los cocodrilos perversos.
Amor es demencia, y su médico, la ausencia.
En la abundancia bueno es, guardar para la escasez.
Donde no hay muerte, no hay mala suerte.
El que mucho analiza, se martiriza.
Irse de picos pardos.
Ni muy tenido ni generoso, que todo extremo es vicioso.
Ricos, pobres, flacos, gordos, todos mordemos el polvo.
Para el bien, de peña; para el mal, de cera.
El que disfruta insultando a la gente con sus escritos es como una bruja; el que disfruta adulándolo es como un quiromántico
Al mayor peligro, el mayor auxilio.
Cuando vivas entre zorros, zorrea tu un poco.
Los bellos caminos no llevan lejos.
Quien no arde en llamas no inflama
Alba de Tormes, llena de putas, más de ladrones, mira tu capa donde la pones.
Todo por servir se acaba... y acaba por no servir.
Lecho y pan tener seguros, aún cuando sean algo duros.
El vientre lleno aunque sea de heno.
Nada falta en los funerales de los ricos, salvo alguien que sienta su muerte.
Amistad de hombres leales, solo perdura entre iguales.
Has lo que debes y no lo que puedes.
Dios inventó la balanza, y el diablo la romana.
Casa junto al río y ruin en cargo no dura tiempo largo.
Un abogado y un asno, saben más que un abogado.
El buen vino sugiere buenos pensamientos y el malo perversos.
Gran riqueza cien quebraderos de cabeza.
Para otro perro ese hueso, tan descarnado y tan tieso.
Es un loco quien su mal achaca a otro.
Más vale ir harto a misa, que ayuno a vísperas.
Para que suegra y nuera se quieran, un burro debe subir la escalera.
Variante: A buen hambre, no hay mal pan.
Incluso las torres más altas empiezan en el suelo.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
Mal habiendo y bien esperando, morirme he triste y no sé cuando.