Del agua mansa líbreme Dios que de la brava me libro yo.
El orgullo puede estar oculto bajo un capa caída.
Quien en Febrero no escarda, ¿a qué aguarda?.
Casa hecha y viña puesta, ninguno sabe lo que cuesta.
Nada hay nuevo bajo el sol.
Siempre la aguja se le dobla a quien no tiene otra.
Rabo por rabo, más vale ir al propio que al extraño.
Mil amigos son demasiadamente poco; un enemigo es demasiadamente mucho.
Un mendigo se compadece de otro que está parado enfrente de una puerta
Madeja enredada: quien te madejó, ¿por qué no te devanó?.
A chico pié, gran zapato.
Firmar sin leer, solo un necio lo puede hacer.
Aunque me eches losperros al rabo, me lleve el demonio si dejo el nabo.
Febrero y las mujeres, entre cuatro paredes.
A cántaro roto, otro al puesto.
Lo que se da no se quita.
Obra de portal, dura poco y parece mal.
Donde hay pastor y ovejas, nunca faltan quejas.
Un perro no entra en una casa donde hay hambre.
A grandes penas, pañuelos gigantes.
El que evita la tentación, evita el pecado.
Yo digo que llueve, pero no que diluvia
No hay cosa más fría que las narices de un perro y el culo de la mujer.
Naipes, mujeres y vino, mal camino.
Alforjas llenas quitan las penas.
Nadie extienda la pierna sino hasta donde la sábana llega.
La tristeza es como un vestido rasgado: hay que dejarlo en casa.
Ahí lo tienes, si te condenas, que te condenes.
Al que no le saben, le inventan.
A amante que no es osado, dale de lado.
Ni amor sin comer, ni vestido de gala sin otro tener.
A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.
Albacete, caga y vete.
En casa pobre no hay mujer buena.
Agua cocida, saludable y desabrida.
Amistad de boquilla, no vale una cerilla.
Como el apóstol 13, come y desaparece.
Borracho que come miel, pobre de él!
Ni joya prestada, ni mujer letrada.
Quien se viste de mal paño, dos veces se viste al año.
Al asno muerto ponle la cebada al rabo.
Zangamanga mal fraguada, solo a los bobos engaña.
Donde ajos ha, vino habrá.
Pena de muerte tiene el que a viejo no llegue.
Al hablar como al guisar, su granito de sal.
A la que da con mal marido, se le va lo comido por lo servido.
Cuando Dios cierra una puerta, abre una ventana.
Aire cierzo, cuando llueve, ¡llueve de cierto!.
El que va a Jacarilla, pierde su silla.
Agua en febrero, promesa para el agricultor