Cada pez en su agua.
Entre la mujer y el gato, ni a cual irle de más ingrato.
Si no tienes dinero, pon el culo por candelero.
Al galán y la dama, el diablo los inflama, y la ocasión le hace la cama.
Lágrimas y suspiros, mucho desenconan el corazón dolorido.
Si las paredes hablaran.
Lo estancado se pudre.
Uno no se mea porque el baño esté lejos, sino porque no sale con tiempo.
Reniego del árbol que a palos ha de dar su fruto.
Bruto animal es el que no busca deleite espiritual.
Sacar lo que el negro en el sermón: los pies fríos y la cabeza caliente.
Lo que para ti no quieres, para otro no desees.
Dios nos coja confesados.
La ausencia causa olvido.
Mucho tilín tilín y nada de paleta.
Por muy pequeña que sea, la mujer siempre le gana al diablo en astucia.
Las palabras no dan fuerza a las piernas.
Digan lo que digan los pelos del culo abrigan.
La mujer que no dice que sí, no vale un maravedí.
Para nadar hay que tirarse al agua.
Al fuego y al fraile no hurgarles. Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
Secreto entre dos lo sabe Dios, secreto entre tres, descubierto es.
La pasión y el odio son hijos de bebidas que embiagan.
El árbol que no da frutos, da leña.
La mala cama hace la noche larga.
El poder y el esplendor, embriagan más que el licor.
No es de bravo señal buena, toro que escarba en la arena.
Buena vida me paso, buena hambre me rasco.
El piadoso cielo socorre en las mayores necesidades.
Bromeando, bromeando, amargas verdades se van soltando.
Agua que corre, nunca mal coge.
Harto es bobo quien se mete en la boca del lobo.
La mujer que de día calla por la noche manda.
Tiempo malgastado nunca recobrado.
La muerte y el juego, no respetan privilegios.
Con zapato muy justo, nadie anda a gusto.
Cada mochuelo a su olivo y cada puta a su rincón.
Alfayate sin dedal, cose poco, y eso mal.
Susto meado mejor que sangrado.
Cuando una desgracia amaga, otras vienen a la zaga.
Llegado el carro al pie de la montaña , se encontrará infaliblemente el camino.
No hay corazón tan triste como una bolsa sin dinero.
Quien busca mucho, al fin topa, aunque sea una muda de ropa.
Al bien, deprisa, y al mal, de vagar, te hagas de llegar.
Quien habla sin razonar, mucho lo ha de lamentar.
Bella o fea que sea, no la tengas jamás en compañía.
Una rata dentro de una tinaja.
No te fíes de las nieblas, ni de las promesas de suegra.
Acostumbrado a su cueva el armadillo no se aleja.
El mucho joder empreña.