A los bienes y a los males, la muerte los hace iguales.
Al mal hecho, ruego y pecho.
Amigo que no da, poco me importa ya.
Cenas, soles y Madalenas, tienen las sepulturas llenas.
Cerca de la iglesia, lejos de Dios.
Suegra y nuera, no hay peor parentela.
Los hombre dispuestos a prometer, están dispuestos a olvidar.
Durar menos que el cantar de un vizcaíno
Camino robado, al otro día, sin gente.
Hacer bien donde no es agradecido es bien perdido.
Va como honda que lleva el diablo.
Antes de que acabes, no te alabes.
Jamás digas: nunca jamás.
Trabajo de común, trabajo de ningún.
A buen amigo buen abrigo.
Ruin es quien por ruin se tiene.
Si no te aventuras, no tendrás nada.
Se quedó sin el pan y sin la torta.
El hombre propone, Dios dispone y el diablo descompone.
Matad el hambre, y no deis lugar que la hartura os mate.
Hoy un amigo mío entra en la fosa y otro en el tálamo; quizás éste sea feliz, pero aquél lo es sin duda alguna
Al ciego no le aprovecha pintura, color, espejo ni figura.
Es más fácil hacer un agujero en el agua que obtener una moneda de un avaro.
En casa del jabonero, el que no cae resbala.
Donde no hay mata, no hay patata.
El sol quema la espalda; el hambre el vientre.
El que a cuarenta no atina y a cincuenta no adivina, a setenta desatina.
Una maravilla, con otra se olvida.
Más da el duro que el desnudo.
Decir y hacer pocas veces juntos se ven.
El vino no tiene vergüenza.
A falta de gallina, bueno es caldo de habas.
Quien menos procura, alcanza más bien.
Para alcanzar, porfiar.
Confianza, en Dios y en que sea gruesa la tabla.
La caca, callarla, limpiarla o taparla.
Donde hay burro muerto, no faltan cuervos.
A quien por sufrir deja la vida, vida por sufrir deja a la muerte.
Abusar es mal usar.
Locura es no guardar lo que cuesta sudores ganar.
El hombre teme el paso del tiempo y el tiempo teme el paso de las pirámides.
Orden y contraorden, desorden.
Dinero olvidado, ni agradecido ni pagado.
A la sombra del favor, crecen vicios.
No diga ninguno: no puedo aprender, tanto hace el hombre cuanto quiere hacer.
Solo los recipientes vacíos resuenan y se oyen a gran distancia
El ciego y el ignorante, tienen el mismo talante.
Nace el pez para nadar, como el topo para minar.
A quien dan y no toma, dicha es que le sobra.
En casa pobre, pocos cuentos.