Quando si indugia troppo in una cosa o si perde del tempo inutilmente.
Ser el último orejón del tarro.
Mucho ofrecer y poco dar, xuntos suelen andar.
De la perdiz, lo que mira al suelo; del conejo, lo que mira al cielo.
Más obrar que hablar.
Si quieres empobrecer sin sentir, mete obreros y échate a dormir.
Vanidad humana, pompa vana: humo hoy y polvo mañana.
El que no duda, no sabe cosa alguna.
Quién guarda dos termiteros, vuelve de vacio.
La ausencia mata el amor o centuplica su ardor.
Al pez, una vez.
El muerto y el ausente, no son gente.
Domingo sucio, semana puerca.
Perla brillante arrojada en la oscuridad.
Alegría y pobreza y no pesares y riqueza.
Donde no hay ganancia, cerca está la pérdida.
Caída, casamiento y catarro, tres ces que mandan al viejo a mascar barro.
Gobierna para que no hagamos cruzar al perverso, porque no obramos como él. Álzate, dale tu mano, déjale en los brazos del Dios, llena su vientre de tu pan a fin de que se sacie y avergüence.
El que está en el lodo querría meter a otro.
El vergonzoso se muere de hambre entre dos panes.
Mala para quien calla y peor para quien habla.
La labranza no tiene acabanza.
Amor que no se atreve, desprécianlo las mujeres.
Trabajo hecho en domingo, el diablo se lo lleva.
No caben dos pies en un zapato.
El jornal del pobrete, por la puerta entra y se va por el retrete.
Badajoz, tierra de Dios, que andan las putas de dos en dos.
El diablo solo tienta a aquel con quien ya cuenta.
Con la tripa vacía, no hay alegría.
La adulación es como la sombra no nos hace ni más grande ni más pequeño.
A gran arroyo, pasar postrero.
El mal para quien lo fuere a buscar.
Para los muertos y los ausentes no hay amigos
Quien hace malas, barrunta largas.
El Diablo no se harta de romper suelas.
Cerco de luna, agua segura.
Dios los cría y el diablo los junta.
El enemigo es grande si se lo ve de rodillas.
Quien de mucho mal es ducho, poco bien le basta.
La fantasía es el reposo del alma
De Madrid al cielo, y un agujerito para verlo.
Mal reposa la vida dudosa.
Saco lleno no se dobla. Saco vacio no se para.
Los cántaros, cuanto más vacíos, más ruido hacen.
Serio como perro en bote.
No hay mejor palabra que la que está por decir.
A palabras de borrachos oídos de cantinero.
Yantar aquí es un encanto, si tomas "duelos y quebrantos".
Ya la esperanza perdida, ¿qué queda que perder en esta vida?.
Del dicho al hecho hay largo trecho.